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Gran blanco

blanco1

La mar
violenta
sacude mis heridas
abiertas
y el tiburón
me
huele
a
kilómetros
de
distancia.
Ya viene.

blanco99Vas a morir aunque no lo creas, aunque lleves esos tribales tatuados, aunque salgas a correr todas las mañanas, aunque leas a Ken Follet, aunque te creas tan guay. Vas a morir, pedazo de mierda, aunque hayas visto todas esas series por Netflix, aunque sigas esa dieta tan sana, aunque tengas ese cochazo aparcado en el garaje.

Un primo mío lleva su nombre tatuado en el brazo. Otro se mandó hacer una serpiente alrededor de una espada y al poco tiempo descubrió que ese era el símbolo de ETA. Dos tontos a las tres. Seis mil millones de tontos creyéndonos tan diferentes, siguiendo a pies juntillas las instrucciones que ellos han trazado.

Yo
me metería
en el agua gélida
para desafiar al Gran blanco.
Él me comería
con sus ojos negros
de
muñeca
inexpresiva
y
ese
instante
en
que
dudaría
supondría mi victoria.

blanco5El hombre con el puño en alto en Tiananmén, el rebelde desconocido, icono de la libertad, el héroe anónimo del siglo XX, el desafío al poder, la valentía, el sacrificio de la propia vida en pos del bien común. ¿Qué coño llevaría en esas bolsas?

No soporto toda esta mierda, respirar el mismo aire que respiran Jordi Cruz o María Patiño me revuelve las tripas. Veinteañeros con sus Iphones diciéndome cómo debo pensar, opositores a Correos, ancianos aferrados a sus respiradores en los hospitales, gentuza que ni saluda cuando entra en un bar. Y todos esos libros sobre rock llenos de mentiras.

Espero
en el negror azul
por mi muerte.
Las mandíbulas
que
impasibles
se cerrarán
comiéndose
mi carne
mis huesos
e
incluso
la caca
que lleve en mis intestinos
en ese momento.

blanco444La matanza de Columbine, un concierto de Taburete, Maxim Huerta con el ojete dilatado, Maxim Huerta escribiendo sus novelas, Maxim Huerta en el programa de Ana Rosa, Maxim Huerta Ministro de Cultura, Pedro Sánchez sodomizando a Maxim Huerta, Ana Rosa cagando sobre Pedro Sánchez.

Hombres y mujeres torturados hasta la muerte. Imbéciles creyéndose revolucionarios en sus ratos libres. Veganos. El remedio contra el cáncer. Alejandro Sanz en concierto. Las cartas que nunca fueron enviadas. Selvas arrasadas. Esclavos construyendo estadios de fútbol para el próximo mundial. Campañas para la concienciación de los derechos de las pulgas. Relatos censurados de Celine. Chavales asesinando a otros chavales en directo en Facebook. Trapecistas jubilados. Algernon Blackwood. Tienes sida. El cáncer contra el remedio. Sergi Arola en Telecinco. Gol de España.

Expuesto a todos los males
en el azul,
en la inmensidad,
y el Gran Blanco
acercándose
un poco
más.



Tengo miedo sensato de mi banco, del vecino loco de al lado, de todo este esfuerzo en vano, de los días que pasan iguales, de ver cómo os quedáis sentados callándolo todo, de los himnos, de los ojos tan abiertos de las ovejas, de los partidos de fútbol, del Gobierno. Cada vez que mi hijo sonríe ilusionado, inconsciente, y me mirablanco7, siento un terror y una pena indescriptibles. ¿Qué puedo darle? Heredará mi pobreza. Y poco más.

Todos esos políticos que no han trabajado en su vida dando lecciones de derechos laborales ¿Qué pensarán los anticapitalistas de Podemos de mi jornada laboral de doce horas?

Esas noches en que no puedes dormir y acabas en un pub y entonces, de repente, suena Sitting in the dock on the bay y todo parece ir bien. Otis Redding, la voz de Dios. Y toda esa tristeza contenida en esos cientos de botellas. Vodka con naranja, me da igual la marca. Y sombras que se mueven y recuerdo a mi abuelo: Fructuoso Prieto Carro. Siempre me impresiona cuando mi padre cuenta cómo le pegaba, metódicamente, una vez al mes. Bastaba una mirada suya para que mi padre se cuadrara. "Eran outros tempos”, dice siempre al final de recordar estas cosas.

Piel que corta al tocarla,
cartílagos en vez de huesos
y esa
membraba
que
proteje
sus ojos
del infierno
mientras embiste y da uno de esos gigantescos bocados.
Quiere comerme,
me ha olido,
ya llega.
Lo espero
flotando,
impotente,
esperando
mi
desaparición.

blanco3María dice que tengo depresión. Cómo sabrá ella que llevo dos meses llorando mientras me ducho, sin saber muy bien el motivo. Es un llanto sordo que nace desde las entrañas de más abajo y desaparece en los ojos y la boca entreabiertos. Como el gemido de un demente, largo e insoportable.

Puede que Bo Diddley esté muerto, vale, pero esta noche vive en mí. En esta habitación suena a las cinco de la madrugada Elephant Man, la música que lo anticipó todo, la mezcla perfecta. El legado de Little Richard quedó a buen recaudo. La música del mundo futuro. Amén. Vale la pena vivir solo por escuchar esta canción. Qué es estar vivo sino regocijarse cada día en la vida.

Insondable
como
el
canto
del Gran Blanco
intuyo
su llegada.



Martín arrastra sus patitos de madera. El que va en cabeza es más grande que los tres que lo siguen, los tres pequeños hijitos. Le encantan estos juegos primitivos artesanales. Jugar al fútbol e ir en bici no van mucho con él. Está claro que se parece a mí. Mi pequeño. Mi ilusión. La esperanza de un mundo mejor. Una señora pija de pelo corto le pregunta: “¿Quién lleva de paseo a los patitos?”. “Papá pato”, contestas. “¿Cómo? ¡Mira qué machista nos salió el niño! ¿Y mamá pato?" Replica la señora. Entonces ocurre uno de esos momentos que nunca podre olvidar mientras viva. Miras a esa estúpida y contestas con espontaneidad, como si no pudiera ser de otra forma: “Mamá pato está muerta”.

Y estaban preocupados por la cosificación de la mujer en aquel anuncio de la fiesta de estripers de Toledo. La cosificación del universo sin embargo no les preocupaba mucho, ni la cosificación del alma, ni la cosificación de la poesía, ni la cosificación de los coños y las pollas, blanco6ni la cosificación del ser humano, ni la cosificación de la filosofía, ni la sosificación de Dios, ni la cosificación de la literatura, ni la cosificación de los negros que venden cedés, ni la sosificación de los barrenderos, ni la cosificación de los berberechos.

“Estoy triste porque nadie comprende que soy un tigre”, me cuentas preocupado. Yo sí te comprendo, yo sé que en realidad eres un niño tigre. Eres un depredador que acecha a su víctima desde el muro de la fantasía y la imaginación. Ojalá fuera así por mucho tiempo. No voy a mandarte a ninguno de esos campamentos de verano para niños repipis, quiero que veamos juntos el canal Disney en mi cama por las mañanas y que comamos regalices por la noche sin que se entere tu madre. Quiero aprovechar cada minuto de mi vida contigo, hijo mío.

El Gran Blanco
nunca llega
cuando se le espera.
Y me dejo
morir
no en paz
flotando
a la gélida deriva.

Escucho al Rey en mi coche mientras conduzco al trabajo. Sin futuro, sin dinero, a punto de cumplir los cuarenta pero con esperanza. Nos pueden quitar muchas cosas, pero nunca el rock and roll. Te tengo de mi lado, cariño, qué más puedo pedir. Todavía puedo sentirlo.


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Los Ramones están muertos

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Los Ramones están muertos. Marky Ramone ni siquiera pertenece a la banda original. Se dedica a ir por ahí haciendo caja. Puto payaso. Puta gracia les haría a Johnny, Joey, Dee Dee y Tommy ver lo que ese gilipollas ha hecho con su legado. Ese puñado de canciones ya inmortales, patrimonio de la jodida Humanidad. Los Ramones son mucho más que Rock and roll high school, la puta camiseta de Zara y "Hey ho let´s go!”. Son la ostia que no ves venir, tu cuenta en números rojos, Burnig love de Elvis sonando en el atasco, tu mujer que te llama inmaduro, el penúltimo cubata, mandar currículums con cuarenta tacos y no ir jamás a ninguno de esos conciertos indis. Los fans de los Ramones no van a festivales, se quedan en casa esnifando pegamento o cascándosela. Quedan muchos fans verdaderos de los Ramones, aún queda esperanza para el rock and roll. Muchos han entendido el mensaje. Otros no han entendido una puta mierda… estos últimos son especialmente asquerosos, ese tipo de subnormales obsesionados por encasillar en estilos la música, esclavos de cierta estética y adictos a las novedades musicales. Ramones son una patada en los cojones de la civilización, la piedra filosofal de la juventud, el amor de madre homenajeado en tantos tatuajes, el pulso irrefrenable de la creación, la originalidad que al final siempre se abre paso, latencias del pensamiento crítico, el triunfo de la filosofía, el amigo en el que piensas y te llama por teléfono… Los Ramones no tienen nada que ver con ese miserable de Marky Ramone, que se limitó a plagiar la forma inimitable de tocar de Tommy y a amasar pasta. Marky, jodido hijo de puta, ojalá se te hunda el escenario, ojalá te revienten los ojos. Los fans ramonianos nos encargaremos de lanzarte tomates y mierda mientras caes al foso y te rompes los huesos. Marky Ramone, jodido mercader de miserias, puto batería de saldo, chapero del punk, neofascista ramoniano. Te vi cuando tocaste en Coruña hace unos años con aquel grupo de acompañamiento barato. Sentí asco e incluso lástima, Marky Ramone de los huevos, vete a tomar por culo. Y no vuelvas. Ni siquiera te puedes comparar con otros ramones que vinieron después de la banda original como C.J., que insufló tal vitalidad a la banda que la hizo renacer de sus cenizas. Siempre recordaremos a C.J. cantando The crusher y no tu puta cara de chimpancé. C.J. rubricó grandes discos en solitario tras su brillante paso por la banda, en un acojonante ejercicio de honestidad e integridad, palabras que a ti te sonarán a chino. Incluso Richie, el estridente y genial batera de los coros bestiales de Wart Hog, tiene cien veces más talento y cojones que tú. Joder, no sabes cómo me gustaría partirte la cara. No eres rival para mí. Tendrías que vértelas con noventa y ocho kilos de gallego maestramente repartidos en uno con sesenta y ocho metros de altura. Te haría papilla, joder. Jodido capullo de mierda de Marky Ramone, maricona del charles. Gentuza como tú es la que sobra en este mundo. Haznos un favor y retírate a tu mansión con tus barbitúricos y tu puta mierda. Y no vuelvas.



ramones2Little Richard, sin embargo, está vivo. Sostuve a mi hijo recién nacido en cuanto me lo entregó la matrona. Martín. Llorabas y yo te sujetaba y no sabía qué hacer. Ni me imaginaba que te ibas a transformar en el niño-jaguar que eres. Me encargué de que la primera canción que escuchases en cuanto naciste fuese Send me some lovin´, la mejor canción del mundo. Me encargué de que la sintieras en tu corazón. La bailé para ti, la bailo para siempre que puedo. Y Lucille y Tutti Frutti. Son las mejores canciones que pueden existir. Y también bailamos temas de Elvis, Cramps y, cómo no, de James Brown. Y también te pongo a Chuck Berry y a los Black Crowes y ya casi te sabes Judas el miserable de La Frontera. Y no sé si tendré que seguir toda la vida de camarero y si podré pagar la hipoteca todos los meses. Solo me queda el consuelo de que mis amigos funcionarios y ricos saben que soy el único poeta vivo en mil kilómetros a la redonda y eso me da unas extrañas fuerzas para seguir adelante
día
a
día
con esta puta mierda. Porque la gente que me quiere sabe que hay un lobo en mi pecho que quiere salir. Y mientras veo cómo las pijas de Oleiros presentan sus libros de poesía para malfolladas quiero creer que queda esperanza. Tengo fe, Señor, apiádate de mi. Perdona mis pecados. Soy un hombre fuerte y no temo a nada.



ramones3Todos los días leo la prensa buscando la muerte de Little Richard. Saboreo cada día que comparto contemporaneidad con ese negro, con ese genio absoluto. Deseo su muerte para sentirme importante y la rechazo para sentirme insignificante. Lleve tres y pague dos.

Te sostuve en mis brazos, hijo mío. Estabas ensangrentado y acababas de salir de tu madre y yo no sabía qué hacer. No quise llorar allí delante de la matrona y de todas aquellas enfermeras así que te sostuve en mis brazos y te miré mientras llorabas. Ahora yo también lloro como un subnormal mientras escribo estas líneas que espero leas algún día. Trabajo setenta horas semanales por mil ciento sesenta y tres euros al mes, si eso no es un crimen que venga alguien a contármelo.


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Yo también entiendo a Hitler

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Y entonces sentí ese negror con forma que podía tocar con la mente. ¿Qué había antes del tiempo? ¿Antes de la nada? Y entonces me dolía la cabeza, sentía un calambre que venía desde el cerebelo y podía PERCIBIR aquella forma oscilante cuadrangular y perfectamente redonda, densa hasta más no poder. O a lo mejor solo era una polución nocturna. O no.

No podía avanzar en mi novela inmortal porque tenía que trabajar a veces hasta doce horas seguidas. Camarero. Escoria. Álex me dice que tengo mal configurado el ordenador y que tengo que instalar las actualizaciones,hitler2 me lo cuenta desde Nueva York y aquí son las cuatro de la mañana y le digo que mejor me voy a acostar ya. Entonces al día siguiente no tengo fuerzas para llevar a Martín al colegio y me siento tan mal que duermo hasta las doce. Y me levanto y tomo un café con mis padres y mi hermano. Pero María me llama contándome que se ha llevado el coche y tengo que coger el autobús. Parece enfadada. Pero la tarjeta no tiene saldo, así que tengo que esperar media hora la cola en el banco para cargarla. Y me olvido de escuchar los audios del grupo de guasap de los que escriben. El Dépor baja a Segunda. Y casi llego tarde a trabajar y no veo la hora de que llegue mi día libre para descansar. Y mi vida va transcurriendo mientras soy incapaz de hacer nada útil con ella.

Son más de las tres de la mañana. Voy a entrar en la ducha. Me cuentas que mañana es el cumpleaños de tu padre, que lleva muerto un año.

Drogas blandas. Drogas duras. Drogas intermedias.

No sois Dios. Ni siquiera sois vuestros dioses. Pero creéis que sí. Creéis que por mataros en los gimnasios y que por hacer esas dietas absurdas podéis elegir aplazar vuestras muertes. Nada os librará del cáncer ni del dolor ni de la desesperación ni del olvido ni de la nada. Nada. Solo muerte
blanca
líquida
hermosa.

Llamadas de esos mejores amigos que nunca llaman.

hitler3En Alcohólicos Anónimos de Coruña tienen una pequeña biblioteca con libros cojonudos que supongo ya nadie se llevará a su casa. También hay una máquina de café y una televisión encendida en un canal de noticias. Y hay trofeos en las vitrinas del equipo de fútbol de Alcohólicos Anónimos de Coruña. Supongo que cuando ganen el partido no se irán por ahí de cañas.

Fernando me pedía zumo natural de naranja recién exprimido. “Porque sino pierde sus propiedades”, decía siempre. Tenía setenta y cuatro años. Podía hacer veinte flexiones y llevaba una dieta tan estricta que te preguntabas si le valdría la pena. No fumaba. Se tomaba algún albariño o algún chupito muy de vez en cuando. Murió casi de repente, en poco más de una semana. Te quedabas acojonado cuando veías a aquel viejo bailando al son de la música dando brincos como un veinteañero. Había recorrido toda España viviendo un poco del cuento. Tenía una especie de puesto diplomático como profesor de nosequé. Había acompañado al expresidente Zapatero en varios viajes. El cáncer se lo comió en unos días, al muy gilipollas.

Los hermanos Panero autodestruyéndose en la tele para regocijo de todos esos esnobs que jamás han podido escribir ni un verso. Muerte y soledad. Los poetas siempre fracasan. Y nada más. Olvido. Ovidio.

hitler4El contertulio habla de “las mujeres” y no sé si realmente pretende referirse a todas ellas. Además de una chorrada es de una pretenciosidad increíble que solo demuestra que efectivamente es tan tonto como parece. Se erige en su defensor. No sé de qué. Dice que todos tenemos que ser feministas. No sé a qué cojones se referirá. No sé si también quiere representar a esa madre que tiró a su hijo recién nacido a un contenedor de basura. Ni a esa otra que asesinó a todos aquellos viejos a los que cuidaba. No sé si también se refiere a esas hijas de puta cuando habla de “las mujeres”.

Máquinas que cada vez son más inteligentes. Personas que cada vez son más imbéciles.

Mi abuelo tiene noventaiún años. Dejó de fumar hace unos veinte. Se ha bebido varias cosechas enteras. Los cubatas se los tomaba ya mezclados en una botella de dos litros de Cocacola. Mi abuela se los dejaba preparados en la nevera. Él no podía beber alcohol. Mi abuela lo justificaba diciendo que eso no le podía hacer daño porque "solo son cubalibres, non lle fan mal". La recuerdo con su gorro de flores sonriendo en la huerta. Siempre sonriendo. Nos daba café a mi hermano y a mí en cuanto mis padres nos dejaban a su cuidado. Café solo con achicoria. No he vuelto a probar un café tan bueno.

Cuando tenía dieciséis años pensaba que renovaría la literatura por completo. Ahora, con 39, sigo pensando lo mismo.

La gente está indignada porque el juez solo sentenció a nueve años de cárcel a los retrasados esos de La Manada. Consideró que había abuso sexual y no violación. ¿Cuál es la diferencia? Nadie lo sabe. ¿Qué más da? ¿A quién coño le importa? No os importan mucho las adolescentes que se prostituyen del piso de al lado. Ni las niñas rumanas sin futuro. Ni los derechos laborales de los currantes del bar de abajo. Tampoco parece que os importen mucho los niños esclavos de China y Pakistán que cosen vuestros tenis y fabrican vuestras pleiesteixon. Os importan una mierda. Oposiciones amañadas, el calzoncillo manchado de mierda, funcionarios nombrados a dedo, palabras en español que significan lo mismo que esas que usáis en inglés, sobres con dinero, viajes de novios a París, volquetes de putas, talleres de escritura, tiros por la espalda, el último disco de Vetusta Morla, el presidente del Gobierno al mando de una red mafiosa, montañas de farlopa. Y el premio Planeta.



hitler5Meteos vuestros viajes a la India y vuestras fotos con los niñitos negros por el culo. Meteos todas esas experiencias que habéis aprendido de otras culturas en el puto culo. Meteos vuestro budismo, la Semana Santa y el Ramadán por el culo. La rata enferma supura festivales de Eurovisión y galas de OT. La mosca en el cristal. Frotándose las patas. Interponiéndose entre mi y la realidad. La mosca. La mosca de mi consciencia. Frotándose las manos. Me froto en tus tetas. Mi polla en tus tetas. Paja cubana.

Os importa mucho que salven a esos negros que mueren ahogados en el Mediterráneo. Negros de mierda. Os importa mucho que nos quedemos sin más vendedores callejeros de cedés. Vendedores negros. Os importa mucho que perdamos peones o camareros negros, en el mejor de los casos. Negros. Con sus ropas de colores y sus ojos y dientes blanquísimos. Puta mierda.

Cuerpos blancos bajo nuestros pies. Blandos. Que se van deshaciendo hasta ser tierra. Hasta ser nada. No importan ni todo el dinero ni todo el perfume contra la podredumbre. El fin.

“Voy a llamar a todos los mosquitos de la selva para que te chupen la sangre y a todas las abejas para que te piquen en el culo”. Me dice mi hijo con los ojos llorosos. “Y además ya no te voy a querer más”. Da en el clavo con mi punto débil. Me traspasa con sus mirada marrón
Tan
Viva
Tan
Llena
De
Futuro.

Todos esos subnomales en el Museo del Prado.

hitler6La agricultura ecológica triunfa porque se basa en lo que todo lo demás: en el egoísmo. Creéis que sois mejores porque podéis pagar esas frutas carísimas que presuntamente son fenomenales porque harán que vuestros cánceres lleguen mucho más tarde. Os creéis estupendos porque los demás no pueden permitirse gastarse ese dineral en verduras no tratadas con pesticidas, que son sanísimas para vuestros cuerpos blanditos, tatuados e insulsos, cuerpos idénticos entre sí, sin personalidad, como vuestras mentes. Jodidos payasos. Yo también entiendo a Hitler. No hace falta ser muy listo. No hace falta ser Lars Von Trier o como cojones se escriba. Creéis que vuestros organismos serán más saludables que los de esos peruanos que hacen cola en el Macdonals. Os creéis más guapos que esos senegaleses que venden cedés. Os creéis muy ecologistas y muy guais y montáis grupos con nombres incomprensibles y cantáis vuestra mierda en inglés rasgando la voz y en el fondo vosotros también sabéis que
solo
sois
puta
mierda.


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lanochemasoscura