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Si no te gusta es que eres idiota (III)

idiota311El final del año 2017 ha estado trufado por algunos fiascos cinematográficos, alguno menos esperado que otros, que a continuación relataremos para que no caigáis en las mismas pazguateces imbéciles que nosotros nos hemos visto obligados por el azar a soportar.

idiota32Downsizing, de Alexander Payne. Tras cuatro estupendas películas, en las que este magnífico autor mezcla sabiamente la tragedia y la comedia humanas (Entre copas, A propósito de Schmidt, Los descendientes, Nebraska), esta mierda, protagonizada por el actor coñazo por excelencia con sempiterna cara de gordo flatulento Matt Damon, nos hace pensar que esta bazofia la haya dejado perpetrar a su primo firmándola él para hacer taquilla. Esta acción protagnizada por pseudo bien pensantes drogados por tufo a ecologismo y pacifismo rancios hasta el paroxismo resulta insufrible e irritante. Damon es el peor actor de la actualidad junto con Mark Walberg. Exagero, Damon es el segundo peor, vale, pero sin duda es el tipo con una cara más inexpresiva y en sus películas siempre me pregunto cómo puede hacer de galán cuando simplemente tiene cara no de guapo, sino de gilipollas.

Molly´s game, de Aaron Sorkin. Venía precedida de muy buenas críticas, y Jessica Chastain no puedo negar que me pone. Pero no. Sigo leyendo artículos que invitan a disfrutar de esta película. Para un rato de sobremesa intentando no dormirme me vale, pero no para pagar una entrada. Es una típica película americana en todos los sentidos, con superación, moraleja e incluso un final feliz. Idris Elba está muy bien, le da cierto empaque a su personaje de un típico abogado paternalista y buenazo que al principio va de duro, aunque más tópico no puede ser. Si Harvey Weinstein hubiese obligado a escenas de sexo (si hubiese producido el film) entre los dos protagonistas la película tendría mucho más interés, sobretodo con desnudos gratuítos de Chastain. Pero la vida es sueño, y en su lugar el presupuesto destinado a sexo se invirtió en dar un papelito al gilipollas de Kevin Costner, que tanto daño ha hecho a la humanidad cuando por su puta culpa han puesto su nombre ridículo a multitud de niños nacidos sobretodo durante la década de los 90. Que alguien haga el favor de retirarlo de una vez. Mucho mejor Sorkin como guionista (Steve Jobs).

Para equilibrar la cosa, recomendaremos algo que ver que aún se encuentra en la cartelera.

idiota33The square, de Ruben Ostlund. Casi me la pierdo. Mi acompañante habitual se negaba a verla sin razón alguna a pesar de las buenas referencias y de la Palma de Oro que había cosechado en Cannes. Casi con la campana conseguí que accediera a entrar, y ya deben quedarle pocas semanas en las salas. Ostlund no me defraudó. Película con fina ironía, sin estridencias, que me hace gracia sin contar chistes obvios. Claes Bang está que se sale. Elizabeth Moss delira fenomenal. Dominic West hace un papelito bastante gracioso. Crueldad e idiotez humanas en estado puro, y un suave hijoputismo que se carcajea del espectador y sus sensaciones. Más de un imbécil saldrá despotricando al verla, y yo tengo ganas de reírme observándolo. No hay obviedades en esta ágil tragicomedia, que te pega puñetazos en la cara con guante de seda. Pero, claro, puede que te des cuenta de que te está insultando a ti directamente, pedazo de esnob, y eso es posible que no te haga ninguna gracia.


Añadiremos un par de recomendaciones para piratear en el Emule y emplear alguna que otra tarde de invierno en lago más que fornicar o hacerse pajas.

idiota35Hoy empieza todo, de Bertrand Tavernier. Un montón de piedras y el coraje para moverlas. Si no la has visto ya es hora de que te la bajes, incluso vale la pena comprarla. Tavernier está en su ocaso vital y ya casi no firma nada últimante. Esta película es una obra maestra absoluta, un monumento cinematográfico con mayúsculas. Sentirás el frío y la soledad a flor de piel, si no eres idiota. Sentirás la conmiseración hacia tu especie, si no eres un psicópata o un gilipollas, o ambas cosas (ambas abundan). Sólo la escena final de esta película vale por una vida entera. Philippe Torreton está enorme en ella, humano, de carne y hueso, y el resto de actores parecen más que otra cosa filmados directamente en la calle. Las canciones infantiles y escuelas de primaria no suelen gustarme, recuerdo su olor y su frialdad, pero aquí, cosa rara, me enternecen y me hacen pensar en que no todo está perdido y en que una llamita luce a veces al fondo de la oscuridad. Si te duermes viéndola merecerás una hostia en toda la cara.


idiota34Los duelistas, de Ridley Scott. Sí, Ridley, ese Ridley capaz de lo mejor y de lo peor. Ríos de tinta han corrido sobre él. Un puñado de maravillas y otro montón, casi ya de igual tamaño, de mierdas. Ya no quedan casi ni retazos de su genialidad, no vale la pena ni citar sus últimas obras por el hedor a mierda que sueltan. Sin embargo, esta para mí es casi la mejor de su filmografía, está a la altura de Blade Runner, eso es mucho decir, ¿no? Muchos no la habréis ni olido. Ambientada en las guerras napoleónicas Harvey Keitel y Keith Carradine bordan una acción en la que consiguen la cuadratura del círculo. Esta película contiene planos maravillosos, cómic, guerra e incluso filosofía, tiene de todo. La puesta en escena es perfecta, el vestuario, los escenarios, la carne, el hueso... todo. Larga pero que se hace corta. Bien estructurada. Interesante. Histórica sin caer en el aburrimiento ni en lo plano, a veces incluso romántica. Sin buenos ni malos, sólo con humanos luchando. Una metáfora sobre la guerra y sobre la vida. D´Hubert y Feraud, Feraud y D´Hubert. En una ocasión se la gravé a una pareja de amigos y al ir a verla me dijeron que si estaba de broma con aquella película tan rancia. Vaya par de gilipollas. Seguro que les gustó mucho luego Gladiator....

Si no te gusta es que eres idiota (II)

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Llegan las putas fiestas navideñas y con ellas en el cine peliculitas para niños, sagas galácticas y mierdas por el estilo que por descontado es una pérdida de tiempo y dinero ir a ver, sobretodo si lo haces en compañía de familia, cuñados y similares, que acentúan su carga odiosa.

Pero nos alejaremos de estos “clásicos” de la hez para desrecomendar dos topicazos que cartel que huelen a naftalina, dos películas españolas en cartelera que son una basura:

Perfectos desconocidos, de Alex de la Iglesia. Este hombre tiene sus claroscuros y más de una película recomendable (Acción mutante, El día de la bestia, La comunidad), pero su afán por el exceso también le ha llevado a esperpentos imposibles (Balada triste de trompeta, Mi gran noche). Pero este no es ni siquiera el caso. Esta última película es un despropósito teatralalizado insufrible patrocinado por Mediaset, y ya se sabe que cualquier cosa que toca este grupo la jode. Belén Rueda me da ganas de vomitar, como siempre, Juana Acosta repelente, y los actores difícilmente salvables por un argumento idiota.

La librería, de Isabel Coixet. Tras un prometedor comienzo de su carrera (Cosas que nunca te dije, A los que aman, Mi vida sin mí, La vida secreta de las palabras) a la Coixet se le subió a la cabeza el papel de gran artista y se puso a filmar mierdas pretenciosas que al verlas no das crédito. Nadie quiere la noche, Mi otro yo, Escuchando al juez Garzón, Mapa de los sonidos de Tokio y Elegy son algunas de las mayores mierdas que he visto en el cine español en las últimas décadas, y heces de este tipo con grandes pretensiones he de decir que he visto, para mi desgracia, muchas. La Librería es un caro coñazo inaguantable con argumento idiota e imágenes absurdamente limpias protagonizada por una señora con permanente cara de pedo acompañada por secundarios que no hay por donde cogerlos. Menuda mierda. Coixet se ha comido a Coixet, ha engordado con el tiempo cinco tallas de soplapollez. Aunque esta película hay que decir que no es la peor suya, porque de verdad que no puede dejar de mencionar otra vez Mi otro yo, que está por debajo del nivel que perpetraba Ed Wood.

Y ahora os recomendaremos algunas películas para que os refociléis bajo las mantas en vuestras cochiqueras en los ratos que vuestras inaguantables familias os dejen en paz durante la alegres fechas que nos esperan.

Para una tarde-noche de asueto y resaca vacacional Benny del Paso tira por la calle de enmedio y os anima a ver:

El Padrino. Levantarse, desayunar, prepara el almuerzo, llegar a la oficina, comer en frente del ordenador, cerrar la oficina, volver a casa, cenar, ver una serie, y dormir. La vida. Y cuando no puedo más recurro a mi libro de autoayuda de cabecera. El Padrino. Tras la primera vez, me dije: tengo que gastarme los ahorros cineidiota22de la paga semanal para comprar la película VHS. Mi mente no podía cerrar la ventana abierta por Francis Ford Coppola para observar las idas y venidas de una familia y su negocio, los Corleone. Desde entonces se convirtió en una pieza fundamental en mi entendimiento de la naturaleza humana. Uno de los filtros a los que sigo recurriendo cuando desvanezco ante la impotencia de no entender una mierda las relaciones humanas. Santino, Fredereico, Constanzia, Michael, Tom, no dejo de ir de su mano. Fue la primera película que me compré.

Muerte entre las Flores. Los hermanos Coen dieron con el héroe romántico en un mundo de gánsters. Tom Reagan, fue mi segundo Deckard. Un tipo al que es imposible no desear, no amar, echar de tu lado. Un ejercicio de género que hace grande al cine negro de gánsters. Un paseo a la nostalgia con una fotografía, puesta en escena y banda sonora que invita a emborracharte de belleza, amor y muerte. Una ejercicio de contemplación sensorial. No puede escapar a su poder de atracción.



Algo más rebuscado, Bonifacio Singh os ordena que veáis:

cineidiota24Juntos, de Lukas Moddyson. Os recomiendo que busquéis esta simpática película sueca que comienza con la frase: “Franco ha muerto”. Tras ella, un grupo de jipis suecos festejan tal acontecimiento que ni les va ni les viene. La película no es precisamente ideológicamente progre, sino que habla de lo humano, de lo imperfectas que son las ideas de paz y amor llevadas a la práctica, que son sólo un mapa difícil de seguir para el depredador humano. Hay jipis más dotados para vivir la libertad sin hacer daño al prójimo que otro, como en todas las facetas de la vida hay gilipollas, idiotas y personas que sufren la egolatría del resto sean del color ideológico o político que sean. Moddison elaboró una historia amable, luminosa, graciosa, de carne y hueso, y decir todo esto es mucho decir y muy difícil de plasmar en el cine, pero aquí puedo aseguraros que se respira todo ello, a pleno pulmón. Destaca en su papel Gustaf Hammarsten, que borda la personificación de la bondad y la empatía. Esta película te hace feliz por un rato y es inexplicable por qué no es más conocido y premiada, porque es maravillosa. Pazguatos abstenerse en su visionado, le pondrán fallos por todas partes mientras mean tocándosela con papel de fumar.

cineidiota26Blue in the Face, de Paul Auster y Wayne Wang. Esta película es secuela de otra notable, Smoke, rodada previamente con el mismo escenario y actores. Al parecer se lo pasaron tan bien que alargaron el rodaje e hicieron un dos por uno. Muchos actores se acercaro al rodaje de Auster y Wang e hicieron cameos absurdos y divertidos con el hilo conductor de la vida en Brooklyn. Además, contaron con la inestimable aportación del mágico Dios Lou Reed aportando parrafadas maravillosas y de Jim Jarmusch. No se me borra esa escena con mi héroe Lou diciendo: “yo temo a la cuidad, pero no a Nueva York. Tengo miedo cuando estoy en Estocolmo, tiro un papel por la ventanilla y alguien se acerca y me dice que lo he hecho. Echan operaciones de oído por la tele, y todo el mundo hace lo correcto. Eso sí lo temo. A Nueva York no”. Yo pienso algo muy parecido de mi ciudad, Madrid, me dan miedo los sitios civilizados. Me pone Mel Gohram declarándose a Auggie, y me causa simpatía Michael J. Fox haciendo de ejecutivo en pantalones cortos. Incluso Madonna no está odiosa cuando sale, cosa extraña. Se lo pasaron de puta madre los cabrones. Eso sí, luego Paul Auster, por separado, es un coñazo cinematográficamente hablando. Los dos juntos edificaron un monumento para ver mil veces seguidas. Si eres gilipollas no la veas, no te gustará.



cineidiota25Teniente Corrupto, de Abel Ferrara. Decía una exnovia mía que me parecía a Harvey Keitel. Me parezco a él como un huevo a unas castaña. A mí me recuerda en esta película a Daniel Prieto, y tampoco sé por qué, él no se hace pajas en la ventanilla del coche de la chicas, o eso creo. Esta película es un monumento cinematográfico de un autor que luego ha derivado hacia productos inclasificables y en muchos casos coñazo. Pero aquí dio en el clavo caracterizando a un tipo decadente, drogadicto y obsesivo, agobiado por su tendencia a vivir siempre en el lado más bestia de la existencia. Las imágenes de Nueva York sórdido, con sus bares cutres y sus policías cabrones, debería ser de obligado visionado en los colegios de primaria. Siempre que la evoco me viene a la mente la canción Pledging my love interpretada por Johny Ace. Ideal para verla en bucle durante una noche de borrachera.



cineidiota23Simple men, de Hal Hartley. Fundamos una asociación universitaria para que nos dieran un despacho y allí emborracharnos y fornicar. Hicimos ambas cosas, doy fe, beber más que lo segundo, pero algo metimos también. Nos concedieron tal honor y, para festejarlo, nos dio por organizar proyecciones de cine con películas que pirateábamos por internet. Y el ciclo comenzó poniendo un programa doble: Pink Flamingos, festejada por nosotros por la cara que se les quedó a los asistentes al ver comer caca a Divine, y Simple men. ¿Dónde andará Hal Hartley, que hace tiempo que desapareció del mundillo del cine? Me gustaban mucho sus películas (Amateur, Henry fool), era diferente a todo, en aquella época, hace veinte años, todavía había directores que experimentaban sin creerse tan guays como ahora esta recua de niñatos. Sus personajes, algo hieráticos y fríos, describían un universo paralelo estrambótico y un poco cultureta, todo muy onírico, simbólico y simpáticamente algo absurdo. Inolvidable Elina Löwensohn bailando Kool Thing de los Sonic Youth. Ya estás tardando en verla, idiota.


Si no te gustan eres idiota (I)

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El cine es un paisaje muy subjetivo, así que podríamos decir que si no te gusta lo que a mí pienso que eres idiota, con todas las letras. En esta sección trataremos de pontificar sobre un arte en el que la infalibilidad no existe, sólo el gusto que, como el culo, cada uno posee el suyo. Y si Bonifacio Singh y Benny del Paso te dicen que veas algo, o que debes volver a verlo, es que debes hacerlo. Si no, muy posiblemente seas idiota, o algo peor, gilipollas, cinematográficamente hablando...


Wonderland, de Michael Winterbottom.

Si hay una película que cuenta el vacío de la ciudad en imágenes esa es Wonderland. El vacío de la estructura viviente de asfalto y hormigón, pero sobretodo el que llevan dentro sus habitantes. Este verano escuchábamos la pieza de Michael Nyman “Franklin” en el coche, y siempre me emociona y me lleva hasta la imagen de Shirley Henderson atravesando las frías anchas calles sobreiluminadas en la más absoluta soledad. Es un tópico decir que se puede estar sólo rodeado de miles de personas, pero también es la cruda realidad. La ciudad es un paisaje luminoso en la superficie, pero terriblemente oscuro. Si quieres pasar desapercibido no hay nada mejor que adentrarte entre la multitud. Winterbottom es un notable cineasta, pero obras de este calibre sólo te salen rara vez, más bien por casualidad. Si no la has visto y no eres idiota debes verla urgentemente.

BonifacioSing



La ley de la calle, de Francis Ford Coppola.

Para triunfar en el paso de la adolescencia hay que elegir cuidadosamente las armas que desenfundarás cuando las cosas se ponen feas. Y yo me topé con el chico de la moto. De la mano de Apocalipsis aterricé en la Ley de la calle. Tras la sobredosis de excesos, quedé cautivado por la contención y autocontrol sensorial de una simple historia de adolescentes. Repetida hasta la saciedad en el cine americano de los años 50. Héroes adolescentes románticos nacidos en mal momento, en la mala orilla del río. La soledad reencarnada en el chico de la moto, motor de una película de adolescentes que habitan los barrios de clase trabajadora en tiempos difíciles, que sueñan con las bandas juveniles de los años 50 y con héroes de papel que no resisten la primera lluvia torrencial de otoño. En un mundo daltónico reina el chico de la moto.

BennydelPaso


El color del dinero, de Martin Scorsese.

No hay que rebuscar mucho para encontrar algo impescindible. Sonará a tópico recomendar que veas esta película del ahora ya clásico Scorsese. Tantas cosas se podrían escribir sobre él, sobre unas cuantas películas que sería un crimen no haber apreciado, sería fácil hacer correr ríos de tinta sobre "Toro salvaje", o sobre "Uno de los nuestros", o sobre "Taxi driver", o sobre muchísimas. Pero ésta, en concreto, me gusta inconscientemente, la escucho sonar en la tele y me produce un cosquilleo por varios motivos. Uno es que Tom Cruise no hace de Tom Cruise e incluso está muy bien, cosa rara, como una excepción dentro de su mierda de carrera. Aunque interpreta a un gilipollas, y quizás por ello anula su propia personalidad. Pasando por alto lo obvio, o sea, a Paul Newman, tampoco puedo olvidar a ese ser maravilloso que es Mary Mastrantonio, mucho más si se deja ver en bragas reflejada en un espejo a través de una puerta entreabierta, y resulta casi tan atractiva viéndola así como simplemente sonriendo. Y luego está el sonido inconfundible de Eric Clapton, una de las guitarras que se podrían distinguir entre un millón nada más sonar, ese soniquete de mano lenta que me teletransporta directamente a los años noventa, cuando todavía éramos, o nos sentíamos, inmortales. A Scorsese se le puede perdonar casi todo, incluso que esté envejeciendo a marchas forzadas y alguna película cagada tras haber firmado unos cuantos monumentos cinematográficos. Ademas, Clapton se tiró a la novia del cretino de George Harrison, siempre lo digo para que no se os olvide el simpático detalle, aunque no venga a cuento. Debes verla si no eres un comemierda, si lo eres abstente, y en su lugar puedes cascártela viendo “Top gun”.

BonifacioSing


París-Texas, de Wim Wenders.

Me monté en el bus turístico de Wim Wenders que conducía por el salvaje oeste americano. Me reconocí en la mirada del sueño americano de este director europeo. Caí cautivado por sus luces de neón de pueblos enterrados en la arena y el olvido, por las imágenes construidas en el desierto, por los diálogos a golpe de monosílabos, donde la institución de la familia no triunfa, por los labios de Nastassja Kinski, por la guitarra de Ry Cooder, por ver desde los ojos de Travis. Valió la pena el viaje, Harry.

BennydelPaso


La vida soñada de los ángeles, de Erick Zonca.

Me viene siempre a la cabeza recomendar esta película. Zonca es un hombre de una sola obra, a pesar de luego haber filmado la mini obra pasable “Le petit voleur”. “La vida soñada de los ángeles” cuenta con unos personajes de fondo oscuro luchando por sobrevivir al entorno y a sí mismos, encabezados por una Elodie Bouchez en plena edad de merecer más de un revolcón. Elodie ha sido una de mis actrices con pinta de guarra favoritas, adoro a ese tipo de mujeres sucias. La película viene a decirme que el ansia de vivir no es siempre suficiente, que algunos están dotados, y lastrados, por ella, pero que hay otros a los que la invidivualidad, y el correr de la vida, les amputa ese instinto. El tiempo es finito y la esperanza es una hija de la gran puta vestida de verde, un holograma, pero hay que tratar de creérsela si quieres sobrevivir, o durar, al menos, un poco. Te recomiendo verla si no eres extremadamente imbécil, si la ves y no te gusta es que tu gilipollez llega al grado de hacerte prescindible para la humanidad. Imposible olvidar a Elodie Bouchez arrancándose a cantar por el palo de Madonna, aunque no te guste Madonna ni un pelo, como es mi caso.

BonifacioSing

lanochemasoscura