pizzati
  • Home
  • Sonámbulos
  • CARLO PIZZATI
  • El Quinto Pino

Lady Pekín conquista el club de los millonarios de Hong Kong

hongkong1

Carrie Lam será la nueva "chief executive".

Ganó Lady Pekín, conocida también como "La combatiente", la primera mujer capaz de conquistar el liderato en Hong Kong, aunque lo que en realidad queda reforzado es el control chino sobre la ciudad de los multimillonarios. Entre protestas, roturas de cordones policiales y controversias, la católica Carrie Lam lo ha conseguido. Socióloga, 59 años, hija de un pobre inmigrante llegado de Shanghai, la mujer se convertirá en la nueva chief executive de Hong Kong. Su victoria llega con un margen muy superior al alcanzado por su predecesor, de quien era la número dos.

En el extraño sistema electoral del pequeño pero potente Estado-nación [¿seguro que no querías decir ciudad-Estado?] que se mantuvo bajo dominio inglés hasta hace veinte años, vota sólo un pequeño club de 1 194 superelectores: multimillonarios, millonarios, estrellas del pop, hongkong3políticos locales, sindicatos de profesionales, curas y profesores. Y aun habiendo figurado en segunda posición en los sondeos hasta el final (le daban un 30% frente al 47% del favorito, John Tsang), Lady Pekín se acabó granjeando 777 supervotos.

Con todo, hay quien apunta al pucherazo viendo la mano de los lobbies chinos que habrían persuadido a los superelectores a cambiar de idea al último minuto para así conseguir colocar a una lideresa que le da más garantías de fidelidad al coloso que circunda Hong Kong. Y se prevén aún más protestas de aquí al primero de julio, fecha prevista de la ceremonia de toma de posesión a la que ha prometido asistir el mismísimo líder chino Xi Ping.

"La combatiente" deberá gestionar los designios de la ciudad más cara del mundo, con una población que no cesa de envejecer, una mobilidad social bajo mínimos, un crecimiento económico al ralentí y una de las diferencias de renta más grandes del mundo. Todo ello envuelto en las acusaciones de corrupción de los electores.

"Es sorprendente la capacidad que tiene el gobierno central de manipular las elecciones", ha declarado el legislador Leung Kwok-hung. "Hemos de dar voz a la gente que no puede votar; queremos un auténtico sufragio universal". La referencia a ese "auténtico" sufragio es una propuesta que la propia Lam presentó en 2014, lo que preveía un acceso al voto a la totalidad de los 7 300 000 habitantes de la ciudad, hongkong4aunque con la posibilidad de que Pekín pudiera seleccionar a los candidatos elegibles. Para muchos militantes a favor de la democracia es preferible este voto oligárquico a un pretendido sufragio universal pilotado.

"Mentiras, presiones, chanchullos" rezaba una de las pancartas en la manifestación de ayer a favor de la democracia. Incluso el perdedor, Tsang, en su discurso de rendición a la vencedora, puso en guardia sobre los tiempos difíciles que se le avecinan a la ciudad. "Creo que los próximos cinco años no serán nada fáciles. Se lo he dicho a Carrie, y ella lo entiende perfectamente. Sólo si logra el apoyo de toda la sociedad podrá alcanzar sus objetivos".

Sin embargo, como única respuesta a estas peticiones de apertura, cuando ayer un periodista le preguntó a la señora Lam hasta qué punto estaría ella dispuesta a poner en marcha una reforma democrática, la nueva regidora se escabulló con un hábil regate: "Claro que quiero que haya democracia en Hong Kong. Pero ¿por qué no nos concentramos en asuntos más fáciles?".


<Publicado el 26/03/2017 en La Stampa>

En esa India donde mandan las mujeres

esaindia1

“Nosotros, los varones, ni tenemos derechos ni la posibilidad de heredar".

esaindia2La tribu Khasi prohibe los apellidos paternos y las benjaminas son las depositarias del linaje.

Hay un Estado que se llama La Morada de las Nubes en el que sólo las madres mandan, los hombres se convierten en tigres por la noche y, si un padre se arriesga a transmitirle su apellido a su hijo, pueden expulsarlo de la tribu y, en teoría, meterlo un año entre rejas.

Y por tribu no piensen que me refiero a un círculo de personas semidesnudas dispuestas alrededor de una hoguera y listas para envenenarlos con sus cerbatanas. Aquí, a 1 500m sobre el nivel del mar, entre las brumosas montañas del Estado indio de Meghalaya, a dos pasos de Bangladés, cuando uno se refiere a "la tribu de los Khasi", se da a entender una serie de clanes, es decir de familias en el sentido más amplio, con una genealogía de 2 000 años que se remonta a la época de La Abuela Raíz o Iawbei Tynrai.  Aquí, a lo que de hecho se asiste es a la persistencia de uno de los 30 sistemas matrilineales del mundo.

Los Khasi se visten, bromean, ríen, beben y trabajan exactamente como lo podamos hacer nosotros con la salvedad de que quizás canten mejor pues los coros de Shillong, la capital del Estado de Meghalaya (que significa precisamente "Morada de las Nubes"), una de las Siete Hermanas del Nordeste, son famosos en toda la India.

A esta tierra, los colonos de la East India Company la apodaron "Escocia de Oriente", aunque habría sido mejor llamarla "el País de Gales de la India" ya que, en 1840, fue un carpintero calvinista galés, Thomas Jones, quien introdujo el alfabeto, la sierra, las técnicas de construcción y las primeras transcripciones de una cultura oral ligada al chamanismo y la magia a través de mantras curativos. No es por casualidad que el himno nacional de los Khasi consista en la misma melodía que el del País de Gales,  aunque con la letra en lengua autóctona.

esaindia3Estructura matrilineal.

Pero lo que de verdad ha hecho famosas a estas alturas pobladas por unos tres millones de habitantes, aparte de los hombres-tigre del misticismo animista en los que todavía cree el 37% de los Khasi, es la estructura matrilineal aunque no por ello matriarcal : oficialmente, el cabeza de familia sigue siendo el tío materno. Sin embargo, cada vez que un hombre contrae matrimonio, se tiene que ir a vivir a la familia de la mujer, donde la benjamina será siempre la heredera universal y depositaria del linaje y el patrimonio familiar.

Pero ¿de dónde viene La Abuela Raíz, La Primera Madre? La mitología Khasi es fascinante pues da cuenta de un pueblo que llegó del cielo aterrizando en la cumbre de una montaña sagrada, lugar en el que, recientemente, una expedición ha descubierto hachas, escudillas, restos de asentamientos y útiles de hierro que se remontarían al siglo XII a.d.C. ¿Y si la familia matrilineal procediera de entonces? "Es algo que no podemos descartar", responde Desmond Kharmawphlang, director del Departamento de Estudios Culturales de la North East Hill University.

Existen al menos dos interpretaciones sobre la prevalencia del matronímico sobre el patronímico. La primera plantea que los padres morían a menudo en la guerra y, para mantener los lazos clánicos, lo único que se podía hacer era darles a los hijos el apellido de la madre. La otra propone que nos encontramos ante un sistema similar al de algunas tribus africanas donde la paternidad es incierta y el apellido materno resulta una garantía de pertenencia. Mater semper certa est, pater nunquam, decía el Derecho Romano antes de que llegaran los tests de ADN.

"No está nada mal ejercer de cabeza de familia", manifiesta la dinámica Suzie Syem, profesora de Psicología de la North East Hill University. "Está bien tener más poder, pero ello conlleva también un montón de responsabilidades". Su prima Joy Syem, que dirige un centro de estudios de la mujer, lo confirma: "Es verdad que las chicas tienen más confianza en sí mismas pero no es menos cierto que las mujeres tienen más obligaciones y trabajan más que los hombres", cosa que se puede comprobar, en cualquier caso, en el resto de la India.

esaindia5Hombres frustrados.

Pero lo que de verdad caracteriza a los Khasi del resto de los pueblos de la India es la alegría que desborda en los servicios de Obstetricia de los hospitales cada vez que nace una niña. La dinastía está así garantizada y hay fiesta. En las familias sin féminas la ley de los Khasi recomienda que se adopte a una niña y que se la nombre cabeza de familia.

¿Y los hombres? Pues hay quien se alegra de tener menos cargas pero los hay también que se frustran y acomplejan a causa de su menoscabado papel. Desde que llegó la televisión y, con ella, las películas de Bollywood y sus prototipos culturales supermasculinistas, aumentaron la violencia en las familias y el alcoholismo, todo ello potenciado por un elevado índice de desempleo. Tarun Bhartya, documentalista del Bihar casado con Angela Rangad, una Khasi, nos refiere las preocupaciones de su hijo varón de 10 años: "Me ha dicho: pero, papá, ¿cuándo me tendré que ir de casa?".

Se ha constituído así una asociación que cuenta ya con 4 000 inscritos para la defensa de los derechos de los hombres y la instauración de una patrilinealidad entre los Khasi. "Estamos hartos de ser unos bueyes -se lamenta Keith Pariat, presidente de la asociación- no tenemos suficientes derechos. Si nuestra mujer se muere, no heredamos nada y tenemos que volvernos a la casa de nuestra madre".

Pero no hay nada que hacer: los Khasi se aferran al poder femenino. Y, por ahora, la estructura matrilineal resiste entre otras cosas porque está íntimamente ligada al folklore, a los ritos y al culto, como es el caso de esas reuniones de los clanes en el bosque sagrado, donde tenían sus casas los antepasados y los chamanes se convierten, en plena alucinación, en tigres de cinco dedos o predicen el futuro cantando esas canciones y mantras que curan todo mal.

Superstición, dinero y vendettas: así da caza la India a sus brujas

supersticion1

Las mujeres son linchadas y enterradas vivas como chivos expiatorios de epidemias o enfermedades. A menudo, son asesinadas por sus parientes para sustraerles viviendas o parcelas agrícolas de pocas hectáreas.

Cada dos días es asesinada una mujer en la India con el pretexto de que es una bruja. Según el ministerio del Interior de la India, desde 2001 se cuentan más de 2290 víctimas por brujería. La caza de brujas no es sólo una lacra que el legislador indio afronta con ineficacia sino que, además, es una injusticia que se cobra sobre todo las vidas de mujeres de más de 30 años y, en mayor medida, de entre 40 y 60 años.

Las razones de esta caza son complejas pero vale la pena conocerlas porque apuntan no sólo a la  superstición sino también a la explotación, el subdesarrollo, un deficiente sistema sanitario, el analfabetismo y, por qué no, la usurpación patriarcal, las venganzas de amantes rechazados, los celos entre familiares y los litigios por un puñado de hectáreas, que cambiarán de manos con la excusa de que su propietaria se vale de la magia negra.

supersticion2Quinientas han sido las "brujas" linchadas en el estado de Assam, encajado entre Birmania, Bhután, China y Bangladés, en un Nordeste que se ha especializado en fabricar emigrantes para el resto de la India. En sus remotos pueblos, las mujeres les tienen que pedir permiso a sus maridos para poder hablar y los hijos se ven a veces obligados por hordas enloquecidas a castigar a sus brujas de madres pegándoles en público.

Pero empecemos por el final y tomemos como punto de partida la tremenda y última escena en la que se obliga a confesar a una mujer haciendo que coma excrementos, pegándole o violándola para acabar sepultándola viva, decapitándola o quemándola tal y como le aconteció a Juana de Arco o a cualquiera de las brujas de los autos de fe de la Inquisición. A modo de ejemplo, hace unos meses, en la localidad de Naharbari, a 140 km de Guwahati, tres asesinos les echaron mano a una tía y a su sobrina para tirarlas a un pozo acusándolas de haberlo contaminado con insectos por medio de sortilegios. Luego, las enterraron mientras ellas seguían gritando.

En el pueblo, movida por sus bajos instintos, la rabia y toda una amalgama de emociones, la turbamulta persigue a su víctima y le arroja encima una red de ésas que se utilizan para capturar gorrinos. Después, la pisotea, la emprende a puñetazos con ella y la arrastra por el cabello gritando: "¡Dhaini, bruja!". A veces, la pobre mujer sobrevive, empobrecida y proscrita. Sin embargo, doscientas veces al año, en la India, muere. En medio de una omertà casi total.

supersticion3Guwahati, la capital de Assam, el estado más importante de los siete del Nordeste indio, es conocida como la Ciudad de la Astrología. Aquí se puede visitar el templo de Kamakhya, dedicado a la diosa Kali, donde se puede asistir todavía a sacrificios animales. En uno de los patios del templo, los corderos chillan aterrorizados mientras son arrastrados al cadalso donde esperan turno palomas, cabras, gallinas y búfalos, con los ojos desorbitados de pavor. Rito y sacrificio forman parte de esta interpretación tántrica de la religión hindú. Pero es que a tan sólo 50 minutos de Guwahati se encuentra la Capital de la Magia Negra, Mayong, cuyo nombre está inspirado en el de la diosa Maya, Ilusión o Magia, que confiere a sus devotos esa negra capacidad.

Para entender cómo puede ser posible que exista esta caza de brujas es preciso tener en cuenta que, en la India, a causa de la ausencia de infraestructuras sanitarias, ejercen aún sus prácticas curanderos y chamanes.  Se llaman Ohja y se los considera como a auténticos médicos. Se los consulta para todas esas enfermedades mortales que siegan miles de vidas cada año. Y es que estas tierras regadas por el Brahmaputra no sólo están infestadas de analfabetos sino que sus gentes carecen de toda formación sobre normas higiénicas y perecen, así, de diarrea, malaria cerebral, ictericia, tifus, tuberculosis, encefalitis, meningitis, encefalopatía simple y metabólica.

Así las cosas, ¿qué puede hacer uno cuando enferma? Pues ir a consultar al Ohja, que recitará sus mantras envueltos en sus sahumerios de rigor. Si la cosa no funciona, el curandero busca, a menudo, un chivo expiatorio para, entre otras razones, librarse de la rabia del paciente y sus familiares. El chamán, varón la mayor parte de las veces, identifica y acusa a una bruja, mujer.

supersticion5Para apuntar con precisión las causas de este fenómeno, Monisha Behal, del North East Network, asociación para la defensa de los derechos de la mujer, ha editado un informe titulado Caza de brujas en Assam: dimensión individual, estructural y legal, profundizando en el análisis de 16 casos. De su lectura se deduce que, como los asesinos suelen ser parientes, se entiende que, con la excusa de la superstición y la complicidad de los curanderos, las víctimas propiciatorias sean mujeres propietarias de parcelas o de casitas. Una vez suprimidas, sus bienes pasan a manos de los parientes homicidas o son comprados a la baja por la mafia inmobiliaria. El viejo cui prodest contribuye a entender que se trata de arrebatar bienes a sus legítimas propietarias acusándolas de haber causado plagas o daños en las cosechas, sequías, inundaciones o enfermedades en el ganado. Basta que un pariente sueñe con la mujer que lo maldice o que un curandero identifique en ella la causa de las desgracias de su familia o de su pueblo.

Mal de ojo, maledicciones, sortilegios, sanaciones milagrosas, enfermedades repentinas. Todo acaba igual: en el linchamiento de la culpable. Y todo se ahoga en la ignorancia, en el subdesarrollo y en la codicia azuzada por el desenfrenado deseo de arrebatarles sus bienes a unas pobres mujeres de mediana edad. En eso consiste la caza a las brujas en la India de hoy.

 

Publicado en La Stampa, el 20/02/2017

lanochemasoscura