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Juegos de guerra en los cielos de Asia

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Imaginemos dos naciones con sus dos mil quinientos millones de habitantes, una larga frontera compartida -y a menudo contendida- y una política nuclear en expansión: China e India. Sigamos imaginando a un dictador excéntrico que proclama su capacidad de lanzar misiles nucleares adonde le venga en gana y un presidente electo al mando del ejército más poderoso del mundo que ha prometido abatirlos: Corea del Norte y Estados Unidos. El nuevo año arranca con grandes tensiones en los cielos de Asia y ensayos con misiles nucleares lanzados a las nubes como avisos y peligrosos mensajes políticos.

nucleares6El último lo dispararon ayer, cuando Paquistán anunció que había sido capaz de hacer despegar con éxito desde una plataforma submarina móvil su Babur-3, un misil Cruise con capacidad nuclear, alcance de 450 km y "credibilidad como arma de respuesta". Esta terminología constituye una clara advertencia al vecino de al lado, India, quien, en diciembre, había enviado al aire el Agni-5, un misil balístico intercontinental de 5 000 km de alcance "en condiciones de golpear cualquier zona del territorio chino", según anunciaron con orgullo los indios.

Babur, descendiente de Tamerlán y poderoso guerrero fundador de la dinastía mogol, se enfrenta, pues, a Agni, dios del fuego de los hindúes y luchador invencible. Más allá, no obstante, de las metáforas bélicas y religiosas, lo que se esconde de verdad en la guerra de declaraciones y de ensayos misilísticos entre musulmanes paquistaníes e hinduistas radicales actualmente en el poder en India es el pulso que mantienen Nueva Delhi y Pekín.

Y es que una vez que la larga estela de humo blanco del gran Icbm Agni-5 hubo surcado el cielo de Golfo de Bengala el día de San Esteban, China se apresuró a acusar a India manifestando: "Este misil viola los límite impuestos a India por la normativa de la ONU" en un editorial del Global Times, tabloide del Partido Comunista Chino. Para añadir: "Nueva Delhi ya no se conforma cnucleares4on su capacidad nuclear y está buscando misiles balísticos intercontinentales capaces de golpear cualquier parte del planeta, lo que le permitiría considerarse al mismo nivel que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU".

El editorial, que glosa la posición china en relación con India, aclaraba a continuación: "Si los países occidentales aceptan a India como potencia nuclear y no reaccionan ante la competición nuclear entre India y Paquistán, China no se desmarcará de aquéllos y seguirá observando las reglas. Ahora bien, Paquistán deberá poder tener los mismo derechos de desarrollo nuclear que India." Así es como se explica el ensayo del misil submarino de marras, que fue precedido por otro con un Babur-2, lanzado esta vez en diciembre desde una plataforma terrestre.

Y así también es como se va degradando la política del no first use (no al uso en primer lugar) que ha existido entre los dos países más poblados del mundo. De hecho, hace pocas semanas, el ministro de Defensa indio, Manohar Parrikar,  declaró a título particular que había llegado la hora de archivar esa vieja práctica y que se antojaba más lógico mantener una ambigüidad más eficaz en lo que se refiere a la posibilidad de utilización de las armas nucleares.

nucleares5Entre tanto, Corea del Norte ha manifestado que puede lanzar misiles balísticos intercontinentales "en cualquier momento y desde cualquier emplazamiento" y ha aprovechado la ocasión para acusar a los Estados Unidos de haber ingresado en una fase de excesivo crecimiento armamentístico. Las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores norcoreano llegaron a una semana del anuncio, a final de año, por parte del líder Kim Jong Un de que su país había alcanzado la "fase final" en la preparación de misíles balísticos intercontinentales "capaces de abatirse sobre el continente americano".

Como única respuesta, el presidente electo Trump, que asumirá próximamente sus funciones en la Casa Blanca, ha twiteado: "Esto no pasará", mientras que el ministro de Defensa de los EE.UU. ha admitido que el programa misilístico norcoreano constituye "una seria amenaza", dejando, eso sí, claro que los Estados Unidos o sus aliados están preparados para abatir cualquier misil que les sea apuntado.

Publicado en La Stampa el 10/01/2017

 

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