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Píldoras de cine (I)

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Calificaciones:
0 Irritante, encrespante. Para pazguatos.
N Mala a secas, con algún factor salvable, ya sea por el autor o por parte de la acción.
NN Buena a secas. Visible y recomendable.
NNN Obligatoria, ya sea por sí misma o por su autor. Podría llegar a imprescindible...
NNNN Imprescindible. Obra maestra. La hostia en bote.

“La comuna”. Una película con actores de carne y hueso del genial Thomas Vinterberg, al que haga lo que haga siempre hay que ir a ver. Obligatorio. Me dice algún pazguato a la salida que si la trama, que si esto, que si aquello, en fin, un pazguato hipercrítico... Una película agridulce y tragicómica como lo es la mente de su autor. Ulrich Thomsen también suele estar muy bien. Wirterberg saca siempre el lado oscuro de las personas, traza muy bien cómo los humanos se miran unos a otros desde sus escafandras individuales y cómo no son capaces de controlar sus acciones conscientes e inconscientes. NN

“Frantz”. Una mezcla entre Amar en tiempos revueltos y El secreto de puente viejo pero en muchisisisimo más pretencioso e, incluso, coñazo, si cabe. Estomagante, como casi siempre me lo parece Ozon, cineasta para buenistas biempensantes lloricas. En la puerta me dicen que está “genial” y , a pesar de mi desconfianza, entro. Al principio, parece tener una trama homosexual que en realidad no existe (manda cojones lo mal expresada que está la película) y resulta una ridícula impostación. Nos damos codazos al ver las miradas de cordero degollado entre los protagonistas. Me da la risa cuando lloran. Los personajes nunca sonríen, son unos plastas redomados con ganas de follar pero sin follar. Nunca soporto que la película me diga lo que tengo que sentir, aquí pide a gritos que la gente se compadezca y llore, y llore, y lloriquee, y ese anzuelo que la mayoría suelen picar me produce vergüenza ajena y urticaria. 0

“Silencio”. Hablar de Scorsese es cosa seria. No hace falta enumerar una lista de obras maestras de este señor, que ha creado imágenes imposibles de borrar dentro del imaginario colectivo (joder, qué frase me ha salido). En este caso la película es fallida. Un coñazo. Se repite aquí la tendencia de dar un personaje secundario a Liam Neeson solamente para que llene un poco el escenario con su presencia, un personaje vacío y más hierático que la momia de Tutankhamon. No conmueve el dolor que trata de transmitir Scorsese. No pasa de alguna que otra imagen destacable, pero muy muy muy diluida por una narración tediosa, coñaza, donde por las venas de los mártires corre horchata de chufa. De cartón piedra, incluso la sangre que brota de los personajes. Es obligatorio ir a ver a Scorsese, todo lo que haga, pero me temo que ya chochea algo, se acerca a la tumba y tiene ramalazos místicos, aunque no creo que se los termine creyendo, me parece más bien un cristiano ateo, por suerte.... N

“La, la, Land”. No soy de películas musicales, y eso siempre me tira para atrás para entrar a verlas. Sin embargo, esta está muy visible, salvo el principio que me hizo asustarme ante lo que se avecinaba (que luego no ocurrió). Realmente la trama musical no importa, es una película romántica ligerita, pero con un aporte agridulce, y Ryan Gosling cada día me cae mejor con su mueca característica de despistado y guaperas algo idiota. Y siempre nos atrae el tema del Jazz para entrar a ver cualquier cosa, aunque lo traten de refilón, somos asín de esnobs. El precedente favorable de Whiplash se cumplió con Damien Chazelle.... NN

pildoras9“Toni Erdmann”. Surrealista, y el surrealismo me va, sin duda. No se parece a casi nada. Fría y hierática a la vez que atizando patadas en el estómago a los que buscan el sentido de la vida en cada fotograma, a esos seguramente, conozco a alguno que otro, les va a irritar y la pondrán cuarenta “fallos” (panda de paquetes) y me darán la barrila con que les dé un significado exacto a esta cabronada de película. Su significado es, en resumen, un “que os den” sin sutileza alguna, explícito. Sí, que os den, coño. Maren Ade se carcajea en vuestra cara, escupe sobre vuestro jepeto. Dos horas y cuarenta minutos que se pasan deprisa, aunque reconozco que a mi siempre el tiempo me pasa deprisa en una sala de cine, incluso cuando me encoleriza una película. Creo que podría convertirse en película mantra, de esas que se ven una y otra vez, en círculos, en espiral, sin cansar. Peter Simonischek lo borda con algunos silencios magníficos, y Sandra Hüller, aparte de que tiene un culo estupendo al natural, se sale conteniendo las ganas de ponerse un cinturón de explosivos y las lágrimas vitales. Si eres idiota no vayas a verla, te lo suplico, luego no quiero escuchar tus chorradas.... NNN

“Elle”. Paul Verhoeven me parece a ratos un idiota y a ratos me gusta, es un cafre, para lo bueno y para lo malo. He visto todas sus películas, algunas con estupor y odio, otras me han divertido. Me dice mi acompañante que le sobra testosterona. En parte es verdad. Le sobra algo de ego, no sé por qué me da en la nariz que es un pelín gilipollas, pero todos lo somos a ratos. En este caso me encoleriza su película. Isabelle (no hace falta decir su apellido) es mi actriz favorita, e interpretando perversiones la mejor de la galaxia. Pero esta película es un coñazo, un muermo, y una burda imitación de Verhoeven sospecho que de “La pianista” de Haneke, y ese sí que es un grande grande. Pero le ha salido con el culo la imitación a Verhoeven. Y encima le dan premios a mi amada Isabelle por este mamotreto. Qué mierda. Entre lo escandaloso y lo grotesco sólo hay un paso, y Verhoeven es un especialista atravesando esa delgada linea. Antes de terminar de escribir estas lineas la película recibe el Premio Goya a la mejor película europea. Manda cojones con la panda de gilipollas de los Goya, mejor que sigan chupándose las pollas unos a otros y autocomplaciéndose. 0

pildoras6“Paterson”. Me ha gustado. Nunca me desagrada Jim y casi siempre me maravilla, en este caso llega casi a hacerlo, quizás cuando vuelva a verla lo haga, como otras veces, sus películas siempre llaman a verlas en plan mantra. También es cierto que esta viene tras una obra maestra como “Only lovers left alive”, que me encanta y con la que me siento plenamente identificado. “Paterson” no es la que más me gusta de las suyas, pero es que hay tantas, querido Jarmusch. Aún así, faltando un punto, es como siempre un homenaje al romanticismo y a los raros, aunque no salga John Lurie, que ese sí que es extraño. Jarmusch es un raro, gracias a Dios o a lo que sea. Magníficos tanto Adam Driver como Golshifteh Farahani, atractiva criatura, y la acción pausada, épicamente cotidiana, me transporta a su imaginario en un suspiro, me ha ce pasar un rato en compañía como muy pocos consiguen hacerlo. NNN

“Las inocentes”. A pesar del ambiente frío y de la tragedia que aparentemente refleja, me parece una película luminosa. Puede que esa luminosidad tenga que ver mucho con Lou de Laâge, que es un ser muy sugerente, que está muy buena vamos, con esa boca y esos ojos, en fin, pero la película tiene algo esperanzador en su final, algo que viste de contenido todo el resto. Dar la vida en tiempos de muerte resulta aporta luz a cualquier historia por muy oscura que se muestre en la superficie. Siempre resulta mucho más placentero regalar vida que joderla, por mucho que lo pongan en duda algunos psicópatas aficionados que conozco (psicópatas como sinónimo de gilipollas, claro). De jóvenes teníamos en la imaginación la imagen de un ejército rojo salvaje y liberador, pero con el tiempo nos hemos ido enterando que sólo eran lo primero, aparte de bastante hijos de puta, muy humanamente hijos de puta (nótese que “humano” para mi no es un adjetivo positivo). Nunca pensé que fuese a gustarme una película sobre monjas preñadas. NN

“Manchester frente al mar”. Había leído opiniones contradictorias al respecto, como la negativa de Carlos Boyero (que siempre, coincidiendo o no, respeto), además de que a mi acompañante le cae mal Casey Affleck por una estúpida fobia hacia el patán galán de su hermanito. Sin embargo, es una película más que aceptable, con algún tramo brillante. A mi Casey no me disgusta, resulta simpático y se le nota bastante cabrón, y Michelle Williams, en su breve aparición, aporta durante unos instantes una escena de verdadero sentimiento. Una película profunda y fácil de ver, bastante trágica pero con alguna sonrisa dibujada sarcástica ante la vida, esa puta casi siempre cruel a la mínima de cambio. Un pero: la música clásica, algunas piezas ya suenan a demasiado utilizadas en el cine, en especial “Cavalleria Rusticana” de Mascagni, para mi gusto deberían haber buscado algunas obras menos tópicas, opciones hay a miles... NN

pildoras2“Comanchería”. El cine yanki fronterizo y texano parece siempre un poco visto y gastado, siempre los mismos argumentos con los mismos personajes estereotipados. Sin embargo, esta película resulta, funciona. Poderosas imágenes de ese país que muchos dicen que no les gusta pero que a mi me encanta, paisajes decadentes de una civilización al otro lado del charco que viene de vuelta de todo cuando nosotros simplemente vamos. No hay buenos ni malos en el cine auténtico, ni te tienen que dar la receta sobre cuándo tienes que reír o llorar. Los lazos sentimentales y familiares son mucho más fuertes que los que artificialmente propone la ética, el grupo todavía está muy por encima de la especie para el supuesto ser humano, esa es la verdad aunque duela. Cuando vayas por Texas procura no llamar la atención ni meter mucho ruído, no hagas salir a las bestias de sus madrigueras. Y, para colmo de bienes, durante la película  se escucha a ratos de fondo al colgado de Nick Cave y a sus secuaces, sin duda éste todavía enfadado por no dejarle interpretar al también fronterizo juez Holden en su película texana y polvorienta soñada. Excelentemente crepuscular esta comanchería. NNN

Premios Goya. Observamos con perplejidad, y cierta indignación, por qué no, la gala de los Premios Goya. Las previsiones de aburrimiento nunca fallan cuando se trata de esta ceremonia de mierda. Da la impresión de que el mundo del cine español no es capaz de ver que el rey está desnudo, que no vale con repetir un millón de veces que eres maravilloso para que lo seas. Son las mismas personas de siempre autoaplaudiéndose y lamentándose de lo mala que es el resto de la gente, cuatro familias dedicadas a autoelogiarse y a mirarse el ombligo como en un eterno retorno. Me gusta Emma Suárez, pero resulta bochornoso darle un premio por el engendro perpetrado en “Julieta”, punto culminante de este ridículo patrio perjeñado por la atrofiada mente de los dueños de la fábrica de parabienes El Deseo. Por su parte, Juan Antonio Bayona, a pesar de sus fuegos artificiales espectaculares y sus presupuestos desmesurados, sólo perpetra películas vacías para el lloriqueo ramplón. Para colmo, apenas se presta atención ni en las nominaciones a pildoras5Paco León, para mi la suya es la mejor película española de esta temporada, y muy poca a Alberto Rodríguez. "Tarde para la ira" me parece aceptable, pero no tanto como para destacar como el mejor producto de un país en un año, debe ser que su director cae simpático a los próceres. Vale, es graciosete, pero suelta el tufillo de que gracias a ello Raúl Arévalo poco a poco se va ganando un puesto dentro del establishment cinematográfico carcomido de Hispañistán. A estas gentes Les gusta mucho aleccionar al personal sobre cuándo, cómo y por qué debe reírse o llorar, y eso sólo me provoca rechazo. El discurso de Ana Belén patético, quedándose cortos con el calificativo (y parece que ya no puede estirarse más la cara), y el numerito musical rozando el ridículo, autoparódico sin pretenderlo, enclenque, idiota. Sólo faltaron los Trueba para enmierdar más, ahora están algo callados porque han palmado, por causa del público traidor que les trata injustamente y no les entiende, unos cuantos milloncejos de Euros. Joderos. Leí una entrevista hecha días antes de la entrega de premios a los cinco nominados a la mejor película, una perorata escrita en conjunto para quejarse de que “no somos Francia” y de que son atacados desde todos los frentes, incluyendo en su guerra como contrincante a un público patrio que caracterizan con muy mal gusto y mala leche, inmerecida siempre, hacia ellos. Le entrevista la capitaneaba la ballena varada Almodóvar, auto arponeada por una lisonja colectiva letal que hace tiempo que le ha dejado ciego ante el espejo. Autocomplacientes hasta el paroxismo. Y Dani Rovira debería exiliarse a Corea del Norte, allí seguramente no le aguantaban tantas gilipolleces ni eso de no tener ni puta gracia. 0 0 0 0  0  0 (patatero).

Kubo y las dos cuerdas mágicas

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Kubo viene precedida por una excelente crítica y buenas puntuaciones en mi página de referencia habitual (7,5 en Filmaffinity) y, aunque iba predispuesta a que me encantase, tanto por la temática japonesa como porque adoro el género de animación, la película me ha dejado tristemente indiferente.

Básicamente, el problema que presenta la cinta es que está claramente descompensada. La enorme inversión que se ha realizado en el apartado estético es inversamente proporcional al guión. Es una verdadera lástima que los esfuerzos de la puesta en escena se vean empañados por la mediocridad del argumento y de sus diálogos.

kubo2Hay que reconocer que visualmente es sencillamente es-pec-ta-cu-lar: una película basada en la técnica del stop motion, cuidada con mimo y tan exquisitamente tratada que parece una mera película 3-D… pero trasciende la simple animación (¡la de horas que habrán echado a esto!). A destacar, las escenas del océano, bellísimas, y la ilustración de los créditos, una maravilla que me recuerda, en su elegancia, a los créditos de inicio de una de mis películas de animación favoritas, “La canción del mar”.

Sin embargo, aunque reconozco que el apartado visual ha sido original y muy bien ejecutado, el largometraje cojea en el pilar fundamental de una película: la historia. Poco importan los medios si la historia, y su desarrollo, merecen la pena. Pues bien, si esta película estuviera desprovista de tan bonita animación, no quedaría nada. Kubo nos presenta un guión plano y clasiquísimo: el tema de la búsqueda del tesoro como eje central, animales fantásticos que ayudan al protagonista, la lucha del bien contra el mal… vamos, lo de siempre. Pero, además, no se preocupa del desarrollo de los pocos personajes que presenta. No hay desarrollo psicológico y las escasas pinceladas que nos muestran nos revelan que estos personajes tienen poco de japoneses.

Es esto lo más me ha molestado de la película: el tratamiento físico y psicológico de los personajes, que me expulsaba de la historia una y otra vez. Se nota que es una película americana, para los americanos, en la que simplemente se ha decidido que las aventuras se desarrollen en un paisaje japonés. No hay nada de malo -pues la creatividad es libre- de mezclar lo que uno quiera. Pero como amante profunda de la cultura nipona me revolvía en el sofá mientras  reconocía atributos occidentalizados y actitudes poco verosímiles en la civilización japonesa.

kubo3Los rasgos de los personajes apenas parecen asiáticos, por lo que el resultado es que parecen individuos disfrazados de japoneses: el peinado, las ropas y un poquito de maquillaje no logran ocultar esas narices rectas y delgadas, labios finísimos y pómulos poco marcados. Cierto es que existirán japoneses así, pero también hay españoles rubios, con ojos claros y no son lo más representativo de la fisonomía de nuestro país. De hecho, la anciana que aparece en la película ¡me recuerda a mi abuela! que era castellana hasta la médula.

En cuanto a la forma de actuar y de sentir de los personajes y el tempo de la acción, denotaba su origen estadounidense. Dudo mucho que un director japonés hubiera rodado la cinta del mismo modo. Es probable que hubiera optado por una narración pausada, dando protagonismo a la naturaleza como parte esencial de la historia y una actitud de los personajes menos explosiva y más reflexiva. O quizás todo lo contrario, con ritmo trepidante y algo desquiciado (aunque en este caso no se habría elegido el stop motion).

En conclusión, se trata de un largometraje desaprovechado, algo aburrido pero tremendamente bello.  Buena elección para una tarde de otoño con palomitas. Mi puntuación, 5 raspado sobre 10 (no la puedo suspender, es demasiado bonita para eso).


Almodóvar 2016

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Entramos a ver la película de Paco León, ante el que nos quitamos el sombrero, y, por el vestíbulo de los cines Princesa, deambulaba ese señor. Uno de mis acompañantes me comentó, como una portera: “conozco a uno que se ha tirado repetidas veces al novio de éste”. Almodóvar, un tipo que siempre entra el último a la sala y sale el primero para cruzarse con la menor cantidad de curiosos posible. Pero, ¿es realmente él? ¿Se trata de la misma persona que hace treinta años dirigió aquellas películas punkys tan graciosas y esos dramones gayer tan locos y sentidos? Puede que la respuesta no sea afirmativa, que un señor gordo se comiera hace años a Almodóvar y ahora viva, como un ultracuerpo, sobre él.

almodovar2Almodóvar no es sólo una persona, es más bien una empresa. Pedro Almodóvar era aquel personaje iconoclasta, que no como ahora iconoplasta, surgido de aquella cosa llamada “La Movida” (que nadie sabe decir a ciencia cierta qué fue). Almodóvar, a secas, es ahora “El deseo”, la productora de comedietas y dramones de cartón piedra que explota la fama y los reconocimientos cosechados en el pasado por Pedro. Pero de Pedro ya queda poco. Leo una entrevista a Pedro, que se libera de vez en cuando del ballenato divo que le posee ahora, contando cómo conoció a Chus Lampreave y su conexión con ella. Revive por un momento aquel tierno, apasionado e inteligente Pedro, Leyéndolo parece resucitar, pero es un espejismo en medio de un desierto corporativista, en el centro de sus pretorianos incapaces de decirle a la cara que el rey hace años que está desnudo. Ya no queda absolutamente nada de la gracia de “Pepi, Luci, Bom...”, ni de la maravillosa locura de “La ley del deseo”, ni un ápice de la gracia de “Laberinto de Pasiones” o “Mujeres al borde de un ataque de nervios. Hace ya muchos años que la empresa Almodóvar lo vampirizó para dedicarlo a sacar réditos kitch de su fama y a vivir del cuento de definir lo que es bueno y lo que es malo en el cine, linea que hace traspasar automáticamente la frontera que separa a lo real de lo grotesco y lo pretencioso.

almodovar6El señor gordo se comió definitivamente a Pedro Almodóvar, ahora ballena varada, antes ágil corista afterpunk. Él se permite el lujo de encabezar manifestaciones y de dar lecciones de comportamiento, de ética, de autenticidad, cuando en realidad tributa hace años desde una SICAV y se descubren tangencialmente sus juegos sucios peligrosos en empresas panameñas, su facturación desmesurada y su negación ciega de la viga en el ojo propio. Almodóvar es bandera de España, por lo que fue su arte y por reflejo de nuestra sociedad panoli y esnob. Despotrica contra algunos críticos porque no alaban sus actuales dramones petarderos, estalla ante cualquier atisbo de incomprensión de su “obra” vanguardista. Hace años que sus películas, que antes admiraba, me dejan frío. Pero su entorno las defiende como si les fuera la vida en ello, como si se atacase a un colectivo en pleno. ¿A qué colectivo?  La única tribu a la que pertenece la tribu Almodóvar es a la de su propio bolsillo y ego. Y no sólo se atrinchera tras su entorno, como la Pantoja más rancia, sino tras sus fans más pretorianos, esos que lo señalan como un Dios vivo intocable. Vi “La piel que habito” y “Los amantes pasajeros” y no daba crédito ante esa inmundicia parida por quien en su día fue grande. Pero algunos siguen alabándolo, y no desde el gusto, sino desde la adulación.

almodovar5El día que le vimos en la puerta de la sala, yo pensé que él iba a ver la película de Paco León. Pero no, rápidamente salí de mi error, Paco León no es aun suficiente para él y los suyos, Paco todavía es una persona de carne y hueso. También se estrenaba ese día “Altamira”, en la que actúa Antonio Banderas. Antes de pasar a la proyección le comenté a un par de amigos que seguramente habrá ido a ver la película de su amigo oscarizado malagueño. Uno de ellos me comenta: “del hijoputa de Antonio Banderas, el facha”. Me sorprendo. “¿Facha Antonio Banderas? ¿Pero no era del PSOE de toda la vida?”. Me responden: “pues eso, del PSOE, un facha hijo de puta”. Me dejan perplejo. Qué tiempos éstos en los que sólo existe Podemos y el resto son las Juventudes Hitlerianas. Pero Almodóvar les sigue gustando, lo siguen viendo como perenne ejemplo de sensibilidad aderezada mediante graciosa y genial gilipollez. Al salir de la película afirman que Paco León ha copiado el personaje de María Barranco en “Mujeres...” para su película. Hay que joderse lo que hay que escuchar. Para sus seguidores Almodóvar no es facha por mucho que tribute al uno por ciento. Pero ese señor gordo, repito, ya no es Almodóvar, es un ultracuerpo del planeta esnob, que nos invade en silencio mediante washaps hipnóticos y sushi delicioso inyectado con cloroformo. El rey está en pelotas.


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