Bonifacio Singh: Madrid Sumergida

Enola guei (líbranos del bien)

enola1

Enola guei
líbranos del bien
así en la tierra como en
el sucio cielo.
Sobresales un poco
de la
mierda,
eres la puta del
iceberg.
Rechinan las bisagras
de la ventana
y en el metro washapean
los cuerdos.
Camino varios kilómetros
hasta el centro de tu cara
y el viento me entra por las
perneras
de arriba a abajo,
de abajo a arriba,
hasta congelarme los
huevos.
Enola guei,
líbranos del bien,
hace años que no nieva
en Madrid,
y casi no recuerdo tu cara
ni tu voz,
y las rimas no riman,
nunca han rimado
beibi.
Veo zapatos
de tacón
bajo las niñas tapón
feministas,
devoradoras de sushi
y
pizzas congeladas
recalentadas,
Enolay guei
líbranos de la
comida
de polla
precocinada.
Camino tus calles
y como y cago
y como y cago
y como y cago
Enola guei,
y sueño que lo hago
en su cara
un sueño precioso
por cierto.
Le pusiste el nombre
de tu puta madre
a tu bombardero,
cabrón Tibbets
en vez de llamarlo
Bernarda
como el bonito coño
de esa señora
anónima,
y tu zorra
progenitora
se llamaba Enola
la tía
hortera.

Despertar.

Sol, fa, fa, sol, do, re ..... Sol, fa, fa, sol, do, re .... Sol, fa, fa, sol, do, re ..... SOL, FA, FA, SOL, DO, RE, ...SOL, FA, FA, SOL, DO, RE, ...

Mi cama chirría. Bajo unas podridas láminas de plástico, pegadas al somier con cinta aislante, hay todavía unos muelles de hierro que chillan cada vez que me muevo. Miro el reloj de la cadena de música y ya son las doce y diez de la mañana. Un martes cualquiera. Ya casi nunca pongo el tocadiscos, todo es mierda de MP3, afortundamente gratis, porque os lo va a pagar vuestra puta madre pudiéndolo conseguir por la patilla. enola2Cada día que pasa cuesta más levantarse de la cama, porque hay menos que perder y ya casi nada importa. Pero como un resorte salto a abrir la ventana. Hace sol, como casi siempre, sol sucio, bruma, vaho de nitrógeno y anhídrido carbónico. Huele como a fresa de ambientador de inodoro mezclado con sal. Levanto la persiana un poco más y miro hacia el exterior. La carnicería halal sigue vacía. Ayer miré a las dos de la mañana desde la misma ventana y la carnicería estaba todavía abierta. Me tumbo. Leo un poco a Karl Ove, poco para que no se gaste, porque aún queda mucho para que le publiquen lo próximo. Luego leo de otro par de ladrillos de otra gente. Afortunadamente siguen ahí, viviendo, aunque muchos estén ya muertos.

Vivo rodeado de octogenarios. Mi madre habla por teléfono con mi tío, ya nonagenario. Él le cuenta que ve bichos corriendo por las paredes, que la contaminación entra por su ventana hasta no dejarle respirar y provocarle picores nocturnos, picores nocturnos, picores nocturnos... que no le dejan pegar ojo. Bajo las escaleras. Mercadona establece el nuevo orden mundial en mi calle. Me cruzo con Maruja, que no me reconoce, y con Angelita, que tampoco. Angelita está casi calva. Su marido murió tras una larga agonía con la memoria completamente perdida y entre grandes dolores. Sus hijos jugaban conmigo de pequeño. Eran un poco hijos de puta. Me negaron el saludo durante años a causa de que un día me negué a jugar con ellos porque hacían el vacío a uno de mis amigos, uno que hace décadas que no veo, el hijo del tendero. Jugábamos al fútbol con una pelota de tenis o con una hecha con papeles y cinta aislante, y las porterías eran las ruedas de los coches.

Superbazar Jing (que se lee Ching). Alimentación Radu, de Raduciou. Frutería sin nombre. Y otra, y otra, y otra. Peluquería Ismail. Alimentación y frutos secos. Alimentación y frutos secos. Y otro, y otro, y otro, y otro más. La verdad es que soy bueno para tenerme como vecino, porque el noventa y nueve por ciento del tiempo no me apetece verle la cara a nadie, y cuando se la veo intento que sea por el menor tiempo posible. Lo malo si bueno, dos veces breve.

enola4Mi padre se comía en nochebuena de entrante una sopa de marisco. Después una cabeza de cordero, una paletilla de cordero, una caja de gambas, otra de langostinos, una bandeja de ensaladilla rusa, un filete de emperador de veinticinco centímetros de diámetro y tres de grosor y una caja de angulas. A mi no me gustaba ni una sola de esas viandas. Compraban turrón del duro y del blando, a mi me gustaba el de chocolate Suchard o el de Lacasa, y si compraban una tableta de éste no lo partían hasta la misma noche de nacimiento del señor, no te podías partir ni un trozito antes de esa fecha.

Enola guei, líbranos del bien.

Compro pasta fresca rellena en Mercadona. Y tres latas de Steinburg. Y galletas de chocolate que no saben a chocolate. Y tiramisú con la mayor cantidad de conservantes posible. Mi hígado ha mutado y suelo sentir ardor o nauseas, o ardor y nauseas, casi todas las mañanas. Luego estalkeo a unos cuantos gilipollas en twitter. Se trata de molestarles. Es un gran deporte. Molestarles, molestarles, molestarles, molestarles. Es fácil encresparles cuando no crees ni en el blanco, ni en el negro y ni siquiera en el gris. Sembrar cizaña me hace reír. Basta con llevar la contraria un rato por la derecha y otro por la izquierda, un rato por la derecha y otro por la izquierda.

Una compañía inglesa ofrece puestos de limpiadora a 52 Euros la hora. Un muy buen sueldo. El trabajo es cojonudo: hay que limpiar apartamentos yendo en pelotas. La suciedad es lo que menos importa en este caso, las limpiadoras, cuanto más guarras, mejor. Alcanzarán un share elevadísimo, que superará a los partidos a muerte entre Messi y Cristiano Ronaldo. Y la HBO rodará una serie con limpiadoras desnudas. Limpiadoras desnudas. Limpiadoras desnudas. Limpiadoras, desnudas. Escucha: limpiadoras desnudas. LIMPIADORAS, DESNUDAS.

Mi madre ha olvidado cómo hacer croquetas con la carne del cocido. Va olvidándolo, poco a poco, todo. Debe ser delicioso. Y congela el puré y los filetes de pollo hasta que saben a congelador. Delicioso. Delicioso. Delicioso olvidar.

Mateo Kovacic corre como un jabalí desvocado. Su cuerpo es más ancho que largo. Salva siempre la distancia entre dos puntos mediante una linea recta, a través del espacio más corto. La única forma de pararlo es con una hostia. El taconazo de Fernando Redondo en Old Trafford. Redondo lanzándole hierba a la cara a Simeone mientras le dice: “comé”.

En verdad no hay esperanza, ninguna. Lo mires por donde lo mires, no la hay. Jódete que no la hay.

enola6Me tumbo sobre la cama.  Pongo la tele. Están muy felices porque son las elecciones americanas y todos dicen que ella va a ganar al hijo de puta. Me quedo adormilado. Me llamas por teléfono. Son casi las dos de la mañana. Me dices que ella va a machacarle, imagino tu sonrisa. Te digo que me voy a acostar en cuanto me acabe esta Steinburg. Pero me desperezo y miro los resultados por estados. Te digo que no, que en Florida no van empatados como dicen por la tele, sino que él gana por unos cientos de votos. Me escama la cosa, no parece que todo sea tan feliz. Y entonces comienza la remontada, en cadena. Y empiezo a ver que las caras les están cambiando. Ferreras y su chica ponen cara de pedo. Íbamos ganando dos cero. En la ida habíamos perdido cinco a uno en Monchenglachbah, o como se llame. Estaba nevando. Gordillo metió un gol con cara de croqueta congelada. Cabíamos cien mil y pico en el Bernabéu. De repente el fondo tembló y yo bajé varias filas sin poner los pies en el suelo. Pocos minutos más tarde metimos el cuarto gol y el cielo retumbó. Volvemos a las elecciones yankis. A las cuatro de la mañana los tertulianos no salían de su asombro. Donald había dado la vuelta a la tortilla. Donald es un pedazo de cabrón, él lo sabe, y esas caras de decepción sobre vosotros resultan impagables. Ahora manifestaros un rato mientras me descojono. Lo tenéis muy claro, y no puedo decir que os felicite por ello. Salud y saludos. Me levanté por la mañana después de haber ganado la Copa de la UEFA y las elecciones americanas. Se siente uno cojonudamente viendo esas caras, viendo esas caras, viendo esas  caras, VIENDO ESAS PUTAS CARAS. Viendo esas caras.

Enola guei.
lanza tu amor consecuente sobre nosotros.
Así en la tierra como en el sucio cielo.
Amén y
que
os den.

Quizás esta noche duerma bien, o quizás no. Quizás llegue un ángel exterminador, o quizás no. Quizás sí, quizás NO. Madrid.

SOL, FA, FA, SOL, DO, RE, ...SOL, FA, FA, SOL, DO, RE, ...Sol, fa, fa, sol, do, re ..... Sol, fa, fa, sol, do, re ..... Sol, fa, fa, sol, do, re... .. .

Sueño.


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Gente en la conversación

  • Invitado - Anyta Dynamita

    Una gran oración, enola guei. ¡Ay, maesita la que se nos viene encima!

lanochemasoscura