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Metamorfosis

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El demagogo busca su cueva de ladrones que más encaja con sus aspiraciones. La metamorfosis del hombre político es un proceso habitual, no extraordinario, en la vida política sudafricana. Y estamos en campaña electoral municipal, entorno idóneo para que afloren los procesos de metamorfosis. Las movilizaciones sociales más virulentas que asolaron los barrios más pobres de Ciudad del Cabo hace unos años, por una vitrina digna donde evacuar los restos alimenticios, encumbraron a un hombre que lideró y habló en nombre de aquellos que siguen manteniéndose de pie y no quieren someterse a un sistema que los hunde en pozos sépticos. Loyiso Nkohla se convirtió en la cara visible de los desagravios en las metaforfosis2Townships de la ciudad que descansa en las faldas de la Tabla Mountain. Eso le llevó a ser elegido concejal municipal del ANC, en uno de los distritos más golpeados por un sistema económico que premia a los ganadores y castiga a los perdedores. Pero han pasado ya cinco años y el hombre político ha culminado su metamorfosis. Nacer y crecer dentro del partido de Nelson Mandela y transformase en un nuevo hombre del partido que ahoga a los desposeídos en beneficio de los que poseen. Ayer fue miembro del African National Congress, el partido que ha gobernado el país desde la instauración de la democracia en Sudáfrica, y que abandera el estandarte de igualdad y justicia social.

“Primero intentó sacar la parte inferior del cuerpo. Pero dicha parte inferior -que no había visto todavía y que, por tanto, no podía imaginar con exactitud- resultó sumamente difícil de mover. Inició la operación muy lentamente. Hizo acopio de energías y se arrastró hacia delante. Pero calculó mal la dirección, se dio un fuerte golpe contra los pies de la cama, y el dolor subsiguiente le reveló que la parte inferior de su cuerpo era quizá, en su nuevo estado, la más sensible. Intentó, pues, sacar la parte superior, y volvió cuidadosamente la cabeza hacia el borde del lecho. Hizo esto sin problemas y, a pesar de su anchura y su peso, el cuerpo siguió por fin, lentamente, el movimiento iniciado por la cabeza. Pero entonces tuvo miedo de continuar avanzando de aquella forma, porque, si se dejaba caer así, sin duda se haría daño en la cabeza; y ahora menos que nunca quería Gregorio perder el sentido. Prefería quedarse en la cama.

metamorfosis4Pero cuando, después de realizar a la inversa los mismos movimientos, en medio de grandes esfuerzos y jadeos, se halló de nuevo en la misma posición y volvió a ver sus patas moviéndose frenéticamente, comprendió que no podía hacer otra cosa, y volvió a pensar que no debía seguir en la cama y que lo más sensato era arriesgarlo todo, aunque sólo tuviera una mínima posibilidad. Pero en seguida recordó que meditar serenamente era mejor que tomar decisiones drásticas. Sus ojos se clavaron en la ventana; pero, por desgracia, la niebla que aquella mañana ocultaba por completo el lado opuesto de la calle, pocos ánimos le infundió.”(Metamorfosis, Franz Kafka)

La metamorfosis llegó a su fin y el demagogo brilla entre congéneres. El partido Democratic Alliance, que no cree que la igualdad sea uno de los pilares en que basar sus programas políticos, da la bienvenida a Loyiso Nkohla.

“Pese a su aspecto repulsivo actual, era un miembro de la familia, a quien no se debía tratar como a un enemigo, sino, por el contrario, con la máxima consideración, y que era un elemental deber de familia sobreponerse a la repugnancia y resignarse.” (Metamorfosis, Franz Kafka)


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