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La montaña

Este sábado se ha celebrado la fiesta de las papeletas premiadas en Lesotho, un pequeño reino lleno de magia y resistencia que sigue sobreviviendo en medio del gigante Sudáfrica, un lugar donde se siguen dilatando los resultados electorales a la espera de que las urnas de los votos aparezcan por el cielo. Urnas de plástico que viajan en helicóptero con los deseos de un millón y medio de votantes que viven en el reino de las alturas.

Sí. Aquí es donde hace menos de un año nos sorprendieron con ruido de sables y la huída del Presidente a la vecina Sudáfrica. Sólo hubo una víctima mortal en el desplante del jefe de gobierno que no quiso aceptar una moción de no confianza en el parlamento y osó destituir la casa del pueblo de los Basothos. Un pueblo de ancestros curtidos en la sublevación contra la autoridad imperialista del rey Shaka.

montaa4Sí. Aquí es donde se asentaron los sublevados del imperio del gran rey zulú. Huyendo de su dominación divisaron la montaña de la noche, Thaba Bosiu, y la convirtieron en su hogar. El reino de los Basothos no entiende del imperio de la autoridad unipersonal. Sólo se sometieron al hombre que les entregó la magia de la montaña, Moshoeshoe, hombre de consenso que supo entender el poder de las alturas de un territorio, a más de mil metros de altitud, desde el que divisar a los foráneos con tiempo suficiente para decidir si ofrecerles sus corazones o levantar los sables contra ellos. El rey Moshoeshoe ganó algunas batallas con pocos soldados contra Boers y británicos, y perdió otras pocas. Supo cuándo hacer uso de la espada y cuándo de la palabra. No se enfrentó en armas a las tribus zulús que se aventuraron hacia las laderas de Thaba Bosiu. No. Convenció a los suyos para que ofrecieran sus ganados a los hambrientos zulús y así olvidaran su deseo por la montaña de la noche. Enseñó a sus correligionarios cuándo negociar y cuándo guerrear.

El Presidente quiso olvidarlo e imponer su voluntad al pueblo de los sublevados. Sólo fue necesario un movimiento leve de sables para hacerle recordar la ley ancestral del pueblo de la montaña de la noche. El rey Letsie III recordó la ley no escrita de los Basothos de dialogar antes que levantarse en armas. Thabane volvió al lugar al que pertenece y recuperó su posición de jefe de gobierno por un año, justo el tiempo necesario para preparar la celebración de elecciones generales anticipadas.

montaa2Sí. A pesar de los ríos de tinta publicados sobre el ruido de sables en la prensa internacional, el pueblo de los sublevados resiste al poder por las armas. Agencias y diarios americanos, ingleses y franceses muestran su declive periodístico dando cobertura a falsos complots con mercenarios extranjeros para asesinar a líderes políticos, sin querer entender las leyes ancestrales de los Basothos. Rumores convertidos en noticia, taxistas y guardias de seguridad de hoteles de cuatro estrellas como fuentes periodísticas para artículos en el Wall street Journal o The Guardian. Muy a pesar de la meca del entretenimiento mediático, este sábado los soldados se quedaron en las barracas para no perturbar el día de la fiesta electoral en un territorio del tamaño de Catalunya en el que sólo viven sothos.

Sí, aquí es donde la montaña de la noche sigue regalando su magia al pueblo de los sublevados, el pueblo elegido que hizo suya la colina que se convierte en montaña por las noches, el lugar donde nunca jamás un pie enemigo osó pisar. Sí. Aquí es donde David gana a Goliat y cuando alzas la vista te deslumbran los valles de Lesotho.


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