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Guardias

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Un grupo de hombres se concentra en las aguas turbias del río Banco cerca de la capital de Costa Marfil. Son los hombres lavadoras que realizan la colada a los aldeanos de Abidjan por un módico precio. Colinas de ropa se amontonan en ruedas de camión transformados en tambores de lavadora donde los musculosos brazos trabajan el proceso de jabonar, enjuagar y centrifugar. Mientras los mozos se esmeran en su labor de hombres lavadoras, otros siguen atentos con la mirada lo que ocurre alrededor del río. Son guardias de seguridad que velan para que las colinas de ropa no sean reducidas a golpe de mangantes.

Guardias, una de las profesiones más popular en tierras africanas. Uno de los sectores económicos que durante las crisis de todo tipo, se reinventa para seguir generando altos beneficios. La seguridad es un bien muy preciado cuando escasea. El miedo a ser robado, apeleado, violado es un sentimiento que bien instrumentado es muy lucrativo. A pesar de que los estados tienen la exclusiva potestad en el uso de la violencia, responsables últimos del suministro de la seguridad. Los niveles de inseguridad son utilizados maquiavélicamente por políticos que gustan sembrar el sentimiento del miedo entre sus conciudadanos. Generar inseguridad que desemboque en miedo, es a final de cuentas un negocio redondo, no sólo económicamente sino electoralmente.

guardias2El advenimiento de democracias desde regímenes opresores que ejercieron su poder gracias a unos aparatos de seguridad eficaces y devastadores, conllevó una peculiar situación social y económica. En Sudáfrica las temidas unidades especializadas en la contrainsurgencia: la brigada de paracaidistas, los comandos de reconocimiento, y el batallón 32, fueron desmovilizados en 1990 y 60.000 soldados entrenados en el arte de la tortura y el asesinato abandonaron las fuerzas de seguridad especiales sudafricanas. 60.000 individuos, entrenados exclusivamente para mantener la seguridad en uno de los regímenes más crueles en la historia reciente, dejaron de trabajar para el gobierno que legitimaba sus labores de crímenes de estado. Y entonces, los más avispados empezaron a visionar un futuro lleno de oportunidades. El negocio de la seguridad para la protección contra criminales y contra el enemigo.

La protección de ciudadanos, negocios, multinacionales, ONGs, organizaciones internacionales de potenciales criminales o enemigos es un negocio floreciente, que los sudafricanos han sabido explotar en el continente africano. Gracias a una bolsa de desempleados altamente cualificados en el arte de la tortura y el asesinato, en definitiva, en el arte de la guerra tras 46 años de lucha contra los enemigos del apartheid. Las empresas sudafricanas se jactan de ser las mejores del continente en el quehacer de la seguridad y estar entre los primeros puestos a nivel internacional. Sea un ejercito privado, sea un sistema de vigilancia 24 horas, ellos pueden suministrártelo por un precio competitivo.

guardias4Los niveles de criminalidad, en el caso sudafricano, han sido utilizados como arma electoral para convencer a los electores de que el gobierno del ANC es incapaz de hacer frente a los altos niveles de criminalidad en el territorio, y ello ha contribuido a que la industria de la seguridad privada en Sudáfrica haya aumentado exponencialmente desde la inauguración de la democracia.

Los altos índices de crímenes con violencia han multiplicado el número de empresas que se encargan de ofrecer servicios de seguridad privada en el país. 9.000 empresas registradas y casi 500.000 guardias de seguridad privada activos en el registro nacional. Los expertos atribuyen la ineficacia de los 270.000 funcionarios de las fuerzas de seguridad del estado sudafricano, la causa detrás del florecimiento de este sector. Si observamos el ratio de guardias de seguridad versus oficiales de policía por países, Sudáfrica no está el primero de la fila, pero tampoco muy atrás. Guatemala tiene seis guardias de seguridad por oficial de policía, India, cinco por oficial de policía, Honduras no muy atrás casi cinco guardias de seguridad por oficial de policía. Tres guardias por oficial de policía sudafricano operando en el país tampoco es tan alto, y Australia y EEUU le siguen muy de cerca. Si miramos los datos registrados de personal de seguridad privada por países, el primero de la fila es India con siete millones de guardias, le sigue China con cinco millones, Rusia con 800.000, Brazil con casi 600.000 y Sudáfrica con 500.000. Los BRICS al completo están a la cabeza del lucrativo negocio de la seguridad en el mundo. Los guardias de seguridad son mayoría, lo saben y están armados.


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