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El día de la muerte de la civilización conocida

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El Madrid campeón de la ¡CHAMPION LEAGUE!. Esa noche el todo se transformó.

Todo empieza en Milán, Italia una de las cunas de la cultura, el arte, la religión y la moda. Pero Milán ya no presenta eso después de haber sido fagocitada por un monstruo como el futbol. Milán es sinónimo de lucha rivalidad, batalla, exceso y frenesí.

civilizacion6Durante las horas del partido se notaba una especie de eclipse en las calles. La gente había desaparecido, quizá por alguna especie de virus la población había mermado, como en una película de miedo o de desastres naturales, las personas convalecientes se ocultaban en cuevas adorando de nuevo el primitivismo más instintivo.

Devorando al Dios futbol mientras los templo del saber y la cultura se vaciaban poco a poco como se vacían las cabezas alienadas.

Es conocido que siempre llueve durante la feria del libro, eso fue alrededor de las nueve de la noche, en pleno comienzo del partido. Al terminar la gente decía… ¿ah! Pero ha llovido? Uno de los eventos culturales más populares del año se había quedado totalmente vacío de personas. Solo quedaban las casetas abiertas, tristes, sin público que las visitara. ¿Una paradoja o una realidad? Sin duda el reflejo de una sociedad vacía culturalmente. Altamente analfabeta que solo comprará el libro de Cristiano Ronaldo, el nuevo Cristo mesías mundial.

Más de 400 millones de personas conectadas al televisor en el mundo. El futbol ya convertido en el 1% del producto interior bruto en España e igualando a la iglesia católica en influencia.

civilizacion2La generación degenerada formaba parte de las calles al término del partido. Un Madrid dividido entre humilladores y humillados que duraría aún muchos días. No llevarían esvásticas, pero sus símbolos de dominación serían evidentes para el resto de los ciudadanos. ¡O estás con nosotros o eres un paria!, ¡Deja paso al nuevo régimen hegemónico!, ¡Hazte nacionalsocialista e igual a nosotros y abandona tus antiguas convicciones!, ¡Si eres de otro equipo te aplastaremos!, ¡Si no eres de ningún equipo entonces eres un puto repudiado!, ¡Un ignorante que no sabe de futbol!, ¡Lo único que hay que saber para ser feliz!, ¡Lo único que te convierte en persona social en esta sociedad!

Cerca de las 12 de la noche, y al terminar los fusilamientos por 5 goles a 3, Cristiano remató la faena, descuartizó al último rival que quedó tendido en el suelo por el disparo. Los familiares de este, empezaron a llorar por sus víctimas de guerra, y entonces la gran avalancha de seguidores salió de las cuevas para tomar la jungla. Fue entonces cuando se hizo notar el Bestialismo de las masas. Las secuelas mentales que este seudodeporte y psicotrópico produce.

civilizacion7Desequilibrados mentales meaban por las calles marcando su territorio como una manada de lobos que van a cazar.

Botellas que contenían todo tipo de brebajes alucinógenos y enajenantes de la mente, habían hecho entrar en éxtasis a todos los secuaces de la secta del futbol. Ahora se podían ver los cristales rotos de la civilización tirados por las calles y gente rajándose los tobillos con ellos en un sacrificio ritual tras resbalarse.

Avalanchas y aplastamientos de personas derribando a la diosa Cibeles antigua diosa de la madre tierra, para dejar paso al nuevo Dios del mundo, el futbol. ¡Cuidado que es un niño, no empujes, que lo traigo a adoctrinarse y besar el manto que lleva el número del goleador! La respuesta fue un vómito en la cara del niño, que simbolizó el bautizo de los cazadores en su primera presa.

Violaciones consentidas y otras no tanto, tras la celebración llenarán el mundo de futuros adoradores del Dios futbol. Como siempre sucede en estos actos después de nueve meses. Esto pasará a llamarse “LA GRAN CONCEPCIÓN”.

civilizacion4El Dios Neptuno se hundirá en las aguas junto con su civilización en un cataclismo sin precedentes, pues ya no hay vuelta atrás, la civilización es imbécil del todo. Es un inbecilismo profundo y arraigado en la falta de culturalidad que ostentan los llamados humanos. Pero su verdadero nombre es deshumanizados, por las muestras evidentes reiteradas contra el civismo y las leyes que tanto esfuerzo y diálogo llevaron hacer. Cómo la famosa ley del botellón que esa noche fue imposible evitar en las calles, o lo que es peor, se aprobó favorablemente este y otros tipos de delincuencia y abusos.

Las hordas bárbaras fumaban, bebían, humillaban, se drogaban, rezaban, cantaban en la cara de otras personas con gritos aterradores y en estados de trance con volúmenes cada vez más altos, superando todos los umbrales permitidos después de las 11 de la noche, admitidos después de las 12 hora satánica. Intentando molestar lo máximo posible para que nadie se eludiera de saber quién es el gran Dios al que hay que adorar ahora.

Tras la muerte de la fiesta, barrenderos con amplias sonrisas limpiando las calles de mierda como si de un musical se tratara. Calles que una vez en el pasado la civilización contenía y ahora estaban transformadas en charcos de barro y mugre.

civilizacion5El consumismo y el despilfarro descerebrado de una entrada en la reventa por 40.000 Euros, dinero que daría para comprar una cueva y hogar en algún sitio rural.

Los coches circulando a altas horas de la noche con banderolas fuera, tocando el claxon, y haciéndoles peinetas a los ausentes controles de alcoholemia. Un vórtice “tragaleyes” de una civilización deteriorada como un cáncer.

¡Ni un mísero recuerdo!, a las pisoteadas manifestaciones que tantas veces han pasado por la Cibeles, ya sea por la falta de trabajo o los derechos inalienables de los seres humanos de verdad. Las calles estaban llenas, muy llenas, más que nunca, pero no pensaba en los derechos o las cosas que importan para vivir, sino en destruirlos con su salvajismo incesante.

La destrucción del universo conocido, estaba permitida esta noche de la final de la Champion League. A cambio, sólo se inmoló la cultura, no se preocupen, fueron bajas secundarias que no hay que lamentar, ¿no creen? Tenemos lo que nos merecemos.

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Gente en la conversación

  • Invitado - Ángel Gómez

    Lo siento. No puedo con este egoísta (se quedó con toda la humildad y sencillez).

lanochemasoscura