mar
  • Home
  • Noctámbulos
  • Mar Mascarás
  • Sentada sobre el muelle de la bahía

Fantasías Intimas (I) Ese oscuro placer

ese oscuroplacer

No podía encontrar nada más dulce para mí que recoger entre mis labios aquel líquido oscuro, denso, con sus pequeños coágulos adornando su textura. Me fascinaba su sabor, me deleitaba en él. Mi conocimiento de este fluido llegó hasta el punto de elaborar un exhaustivo análisis de su evolución. Solo posarse unas gotas en mi paladar  y era capaz de averiguar al instante en qué día menstrual se encontraba mi amada. Los días anteriores al comienzo del ciclo, el gusto de sus fluidos se tornaba más ácido, su perfume se agriaba. Su cuerpo se transformaba también, más sensual, enormemente receptivo.

Continuar leyendo

Imprimir

Fantasías animadas

fantasias

Soy un ser dado a la dispersión, que le vamos a hacer. Mi capacidad de concentración puede ser intensa o sencillamente ínfima y mi pensamiento puede trasladarse de un extremo a otro de mi cerebro, en un extraño pero continuo hilván de ideas que no necesariamente tienen que ver entre sí.

Pienso con frecuencia en las sesiones de cine dobles de antaño, cuando Madrid era un hervidero de salas donde se podía elegir entre cine de estreno, reposiciones de viejas películas o clásicos atemporales. Ahora, muchas de estas salas se han reconvertido en tiendas de ropa, zaras, mangos, haches y emes, establecimientos de comida rápida, o lo que es peor, han quedado completamente abandonados, transmutados en enormes edificios fantasmas. Espacios para la cultura devorados por el frenesí consumista. Hoy apenas quedan en Madrid capital una treintena de salas, unas pocas más que en 1923.

Continuar leyendo

Imprimir

Las mareas

mascaras

Hay días hermosos y días terribles. Mañanas que amanecen luminosas, vivas, transparentes y otras que se levantan oscuras, apagadas, turbias.

En los días terribles, Almost blues, el sol no ilumina mi alma y el mundo se revela insondable, hostil. Una sombra negra cae sobre mí y se apodera de todo. Arrasa mi interior, como un tsunami, arranca lo mejor de mí y deja un rastro de desolación a su paso. Estos días existen desde que tengo memoria. Son como un virus. Llegan, infectan mi organismo, se reproducen... y no hay antivirales patentados, sólo el tiempo y la experiencia me han enseñado a tratarlos. Hay que dejarlos pasar. Como vienen, se irán. Mientras tanto, mi sistema inmunológico se defiende como puede, con mis propios remedios caseros, mis estupefacientes naturales.

Continuar leyendo

Imprimir

lanochemasoscura